RECURSOS EDUCATIVOS

EL DESARROLLO PSICOEVOLUTIVO DE  TU BEBÉ

 ESTIMULAR EL DESARROLLO

Tu bebé, nació con alrededor de 100 millones de células en el cerebro. Eso en sí ya es sorprendente, pero lo que está pasando ahora en tu hijo/a, es aún más asombroso: cada una de esas células está enviando y recibiendo impulsos eléctricos llamados señales que (con la ayuda de sustancias químicas como la serotonina), crean conexiones. La repetición convierte estas conexiones en las redes que le permitirán pensar y aprender. Para su tercer cumpleaños, el cerebro de tu hijo habrá formado alrededor de 1.000 trillones de conexiones, y eso es el doble de las que tú tienes!!.

Ahora mismo, en el cerebro de tu bebé se
 están forjando las conexiones que utilizará el resto de su vida. Una conexión que se usa repetidamente, se convierte en permanente, mientras que una que no se usa (o no se usa con tanta frecuencia) puede no sobrevivir o atrofiarse. Es por esto que los expertos ponen tanto énfasis en los primeros tres años, especialmente en el primero.
 Todo lo que hagas con tu bebé: leer, cantar, jugar, comer o caminar, le ayuda a desarrollar estas conexiones pues a medida que lo expones a nuevas vistas, sonidos, sensaciones, abres 
su mente a un mundo más grande y emocionante. 


Sus experiencias moldearán su cerebro ayudando a generar "cableado" y a mielinizar neuronas.  

Te aconsejo ver estos vídeos sobre la estimulación del recién nacido como aperitivo: 

 

El bebé con un mes de edad, se sonríe con la gente, mira a los ojos, voltea hacia donde está el ruido y parece escuchar cuando le hablan. Está aprendiendo brevemente a levantar la cabeza estando boca abajo.  Fija su mirada en objetos llamativos y es capaz de sostener un sonajero u otros objetos colocados en su mano.


Desde su nacimiento hasta los 6 años, los niños y niñas realizan los aprendizajes más importantes de su vida: aprenden a caminar, a controlar esfínteres, a hablar, a relacionarse..la explicación a este mayor potencial de aprendizaje, como nos dice Punset, tiene que ver con  su plasticidad cerebral.

La estimulación debe hacerse en diversos frentes: desarrollo sensorial y perceptivo, motor y psicomotriz, desarrollo del lenguaje y la comunicación intra e interpersonal, desarrollo de su autonomía (conductual), desarrollo afectivo y emocional..contemplando las diferentes áreas del desarrollo o aún más, las diferentes inteligencias de los seres humanos (H. Gardner). 


El famoso CI (Cociente intelectual) inventado por Binet, mide sólo dos de las 8 inteligencias que poseemos según Gardner. Con el tiempo se ha visto que tener un CI muy alto no significa en absoluto éxito personal o social. Sabemos también que gran parte del fracaso de los escolares  no estriba únicamente en la falta de capacidad intelectual, sino en dificultades asociadas a experiencias emocionalmente negativas que se expresan en comportamientos problemáticos, conflictos interpersonales, dispedagogías..Por eso es muy importante ofrecer experiencias para trabajar las distintas inteligencias.
Todas las inteligencias propuestas por Gardner se pueden mejorar con el esfuerzo y el aprendizaje, no dependen sólo de la herencia. Es más, el ambiente estimulador es fundamental para desarrollar la inteligencia del bebé.

ESTIMULACIÓN SENSORIO-MOTRIZ

El sentido del tacto existe desde el nacimiento y se convierte rápidamente en uno de los más importantes para el lactante. A través de él investiga y aprende sin cesar, descubriendo nuevas sensaciones en la textura y la calidad de los objetos. También es a través del tacto que se transmite la afectividad y el cariño tan importantes para el bebé.

Los padres hemos de saber que los sentidos se desarrollan antes que la motricidad voluntaria y en cierto modo, su perfeccionamiento y evolución es la garantía para un acceso óptimo a todos los demás aspectos de la motricidad.

También debemos saber que inicialmente la conducta motriz del bebé está gobernada por movimientos reflejos  que deben pasar poco a poco a movimientos más complejos, sofisticados y voluntarios. Destacan los siguientes: 

Reflejo de succión:  comportamiento innato que consiste en orientar la boca hacia el pezón , deo u objeto que toca los labios. 

Reflejo tónico-cervical: estando de espaldas, el niño gira la cabezahacia un lado, doblando el brazo correspondiente y extendiendo el contrario. 

Reflejo de prensión: el bebé cierra su mano al ontacto con cualquier objeto. Sin embargo no puede mantener la presión de los músculos y éste se le cae enseguida. 

Reflejo de marcha: si sotenemos al niño por las axilas, realizará movmientos rudimentarios que recordarán vagamente unos pequeños pasos. Se puede obtener  desde la 2º semana de vida pero desaparecerá hacia el segundo mes. (A no ser que se entrene).

Reflejo de Moro: consiste en abrir los brazos y volverlos a cerrar cuando la cabeza se echa hacia atrás.

En el desarrollo de la motricidad intervienen de manera coordinada tres procesos distintos:  

- la maduración del sistema nervioso, proceso que finaliará solo hacia los cinco años.
- la evolución de las capacidades sensoriales, mucho más rápida.
- el fortalecimiento de los músculos, que proseguirá hasta bien entrada la adolescencia. 
Arnold Gessel fue uno de los autores que estableció las normas del desarrollo del niño desde el nacimiento hasta los seis años.

De 0 a 3 años se constituyen aspectos básicos sobre los que se asienta la motricidad. Algunas destrezas son:

- control postural: se avanza desde el control de la cabeza a la sedestación y poco a poco, de la postura erguida, pasando por los movimientos desde la posición de decúbito.

- locomoción: desde que comienza a sostenerse en pie con apoyo sobre los 9/10 meses, el progreso es rápido: primeros pasos sobre los 12-14 meses, correteos hacia los 18 meses y pequeños saltos con desplazamientos antes de los 2 años.

- coordinación perceptivo-motriz: durante los primeros años de vida, se logran importantes adquisiciones en la coordinación ojo-mano, a partir del control de los movimientos de la cabeza, de la sedestación y de los primeros rudimentos del esquema de prensión.

De los 3 a los 6 años, la gran tarea del desarrollo motor sobre la base de las adquisiciones previas es lograr la extensión y el afinamiento del control sobre el propio cuerpo o sus movimientos, esto implica avanzar en el control dinámico general (fluidez y armonía de los movimientos globales), la disociación de los movimientos (con reducción de las sincinesias), la equilibración dinámica, la relajación voluntaria, y la coordinación perceptivo-motriz (lanzamientos, recepciones, golpes..). Es fundamental también el desarrollo de la motricidad fina. Algunas pautas evolutivas básicas son:

- independencia segmentaria y disociación: no se logrará realmente hasta los 7 u 8 años, aunque avanza a lo largo de la edad preescolar.
- coordinación dinámica: se avanza en la automatización de las secuencias de movimientos (subir escaleras, destreza grafomotriza, mejora el tiempo de reacción y ejecución de secuencias motrices).
- control tónico: se comienza a adquirir el control voluntario del tono a través de la relajación global, pero difícilmente segmentaria.
- equilibrio dinámico: suele estar bien adquirido en actividades motrices cotidianas, pero se va desarrollando muy lentamente en otras situaciones: desplazamientos en alturas variable,s sobre líneas etc..


EL PRIMER MES DEL BEBÉ 

A partir de las 4 semanas, en el bebé observarás:
- postura reflejo tónico-cervical. Postura del espadachín
- La mano prensil al contacto. (Reflejo de prensión: cuando se toca la palma de la mano con un objeto, la cierra).
- Las manos suelen estar cerradas, con el pulgar por dentro de los demás dedos
- Cabeza con tendencia a echarse hacia atrás. Espalda curva
- Capacidad de alzar la cabeza (despegar nariz para respirar)
- Giro leve de la cabeza. 
- Su visión es limitada: puede fijar la mirada enla cara, a la distancia que hay hasta tu pecho y seguir un objeto grande que se desplace en un ángulo de 90º.
- Responde con una sonrisa a diversos estímulos: tocarle, acariciarle, hablarle. 


Te proponemos algunos ejercicios para trabajar el área motriz en el primer mes siendo sus hitos más importantes  el sostener la cabeza en posición prona, sostener su peso en los codos, ir abriendo las manos  desarrollando el reflejo de prensión. Juega con sus manos haciendo palmitas y sostén su cabeza al sentarlo en tus rodillas.

EJERCICIOS:

1. En posición supina (boca arriba ) durante el tiempo que tu hijo permanezca despierto, llame su atención con un sonajero, un aro o una campana haciendo sonar el objeto en posición lateral o en la línea media de visión (30cm.). Puede entrar en la habitación haciendo sonar ya el sonajero fuera de su vista hasta llegar a donde el niño sí la vea. Ponga si quiere un colgador encima de su cuna con dos o tres objetos llamativos, no más. 

2.  Tomará al niño de ambas manos y lo ayudará a incorporarse hasta alcanzar la posición de sentado, cuidando la caída de la cabeza. 

3. Es recomendable que el niño permanezca boca abajo en nuestras rodillas algún tiempo durante el día, mientras esté en esta posición hacerle caricias en la espalda, o cosquillas para provocar movimientos de la cabeza. Si está en el suelo pase en esta posición  algún objeto de derecha a izquierda en su campo de visión , como una pelota. 



4. Golpear rítmicamente la superficie donde se encuentra acostado, para provocar movimientos. 

5. Darle objetos para que los sostenga, por ejemplo un sonajero (poco pesado), tratar de mantenérsea en la mano y si se le cae volvérsela a dar.

6. Cada vez que se le ponga a hacer ejercicios hacer movimientos laterales de cabeza. 

7.  Ponerlo encima de una pelota grande en posición baca abajo y boca arriba y rodar la pelota sujetando al niño.

8. Antes o después del baño hacerle ejercicios: estirando o cruzándole los brazos, levantándole las piernas, darle masajitos después de hacer ejercicios  para relajarle etc..cántele o háblele mientras realiza estos ejercicios como ésta. Mire estos vídeos. 


   


APRENDER A HACER MASAJE SHANTALA

Conviene asegurare de que el entorno es agradable y cálido: en ningún momento el bebé tiene que notar frío. Lávese las manos y caliénteselas antes de empezar. A medida que se masajean las partes se pueden ir cubriendo. La temperatura adecuada debe estar entre los 22 y los 24 grados. Debes hacer los movimientos de forma suave y con trnaquilidad.Evite los ruidos fuertes y ponga música relajante. Susúrrele. Baje la intensidad de la luz . 
Duración: entre 2 y 10 minutos , luego se puede ir aumentando. 




NOTA IMPORTANTE:
Puede que en esto de la estimulación, muchas mamás e incluso educadores piensen que es bueno ayudar a los bebés cambiándoles de posición y poniéndolos en posturas  que ellos solos
por su momento evolutivo no pueden hacer. 


La obra de la pediatra Emmi Pikler (creador del método Loczy), que tras años de estudio afirmó que el desarrollo motor surge de manera espontánea y que "ayudar "  a los niños cuando ellos no están listos para realizar ciertos movimientos por sí mismos es perjudicial nos debe hacer pensar. 


Así por ejemplo, cuando ponemos al bebé de 4 meses boca abajo, le estamos poniendo en una posición a la que él no ha llegado por si mismo, por lo tanto cuando esté incómodo dependerá de nuevo de nuestra intervención para cambiar. Si no ha adoptado esa posición por sí mismo ello significa que aún no está preparado para estar así. Los músculos de su  cuello aún no están fuertes para sujetar bien el peso de la cabeza y su desarrollo motor no es lo suficiente maduro como para voltear y girarse. Es por tanto una postura "no natural" ante la que el niño no puede hacer otra cosas que quedarse inmóvil. 


Igual que ocurre con el volteo, también ocurre cuando muchos padres intentan sentar al bebé de de 4 a 7 meses. ¿Parece  fácil sentarse? pues no lo es. Conseguir esa postura pasiva requiere un gran trabajo paara el bebé. Implica pasar meses ejercitando lso músculos del cuello, de la espalda y los abdominales y sobre todo haber estimulado su curiosidad. Lo hacemos aun poniendo almohadones para que no se caiga porque sabemos que todavía no puede mantenerse erguido. Sencillamente el bebé no está preparado para aguantarse, su posición es forzada y tensa toda su musculatura. Si abusamos de esta postura..y lo acostumbramos antes de que la alcance or sí mismo, eso puede hacer que no llegue a desarrollar correctamente los músculos de su espalda y podemos estar favoreciendo futuros problemas como escoliosis. Si le habituamos a tan cómoda postura en la hamaquita, a lo mejor se acomoda  a estar sentado sin trabajar par conseguirla. 
 Ocurre lo mismo cuando lo ponemos de pie pensando que ellos lo pide, que así fortaleceremos sus piernas, que así van practicando..pero su cuerpo, todavía no está preparado para eso. 

Para aprender a sentarse es mejor olvidar la idea de "hacer ejercicio" e integrar la de jugar mucho. 

DE SUJETAR LA CABEZA A SENTARSE SOLO: 

El control de la cabeza comienza alrededor de los 3 meses: este es el punto de partida del equilibrio. 
Después tienen que ir poco a poco adquiriendo control muscular hasta lograr la madruación neuromotriz necesaria para caminar. Este control se va logrande de arriba a abajo: cuello, espalda, caderas, piernas y pies, y del centro hacia afuera: usan los brazos antes que las manos y las rodillas primero que los pies. 
Siguiendo este desarrollo, a los seis meses forman una unidad cabeza-c-cuello que les permite sentarse. Alrededor de los nueve meses el control muscular les capacita para gatear (aunque algunos no lo hagan) y al año, empiezan a mantenerse en pie.

De los 3 a los 5 meses de vida, el niño querrá estar sentado y deseará estar en esa postura todo el tiempo. Al principio, aunque ya ha desarrollado la fuerza suficiente en los músculos para mantener esa postura, lo que falla es aún el equilibrio. Por lo que todavía hace uso de sus manos para apoyarse en el suelo en la llamada postura trípode. Pero no será hasta los 6 o 7 meses que el niño podrá sentarse por sí solo, sin ayuda de otros o de sus manos. Los músculos de los brazos y de las piernas ya están preparados para soportar esa posición. Esto le permitirá además tener las manos libres para alcanzar objetos y prepararse para el siguiente paso: el gateo. 


 JUEGOS PARA FAVORECER LA MUSCULATURA  DE SENTADO: 

 1.- Boca abajo, apoyado sobre las manos. Dejémosle todo el tiempo posible boca abajo en una mantita a partir de los tres meses. Puede que al principio le cause frustración, pero es justo eso lo que le ayudará a buscar una solución. Empezará a apoyar los antebrazos en el suelo y a elevar la cabeza durante unos segundos, la mejor forma de trabajar los músculos de su cuello. 

2. Boca arriba. También en la manta, mostrémosle unas llaves o un sonajero. Al principio nos parecerá que patalea sin objetivo, pero poco a poco comprobaremos cómo aprende a coordinar el movimiento de manos y pies. De ahí empezará a pasar grandes ratos tratando de cogerse los pies..¡qué mejor ejercicio que desarrollar abdominales?!

3. Agarrado. Otro juego para desarrollar los abdominales conssite en ofrecerle unas anillas o pulseras a las que agarrarse, y tirar despacito hasta subirlo a la posición sentada. Una vez que llegue arriba, y sin detenernos, volveremos a bajarle. Si vemos que no se agarra con seguridad, le cogeremos por las muñecas aunque él esté agarrado a las anillas. 

4. Giros. Antes de poder sentarse por sí mismo tendrá que dominar el giro: de boca arriba a boca abajo o viceversa. Con el giro, el bebé trabaja los adominales oblicuos. Es el movimiento decisivo para poder sentarse. odemos favorecerlo mostrándole al bebé (tumbado boca arriba o boca abajo) un sonajero que le haremos seguir con la mirada en un movimiento de 180 grados. La mayoría de las veces, siguiendo el sonajero se dan la vuelta de forma espontánea sin pretenderlo.

5. Empujarle para el equilibrio. Desestabilizarle poniéndolo en superficies inestables o en movimiento.

En definitiva, paciencia. El niño llegará si le dejamos libertad de movimientos a hacer autónomamente varios movimientos. La idea es que él mismo desarrolle su capacidad motora, siguiendo su motivación y su propio ritmo de desarrollo y en esa motivación y práctica, sí ayudamos nosotros.


EL SEGUNDO MES DEL BEBÉ: 



Aprovecha para estimular sus sentidos. Su tacto, vista, oído, olfato..


Al estar boca arriba, aunque los brazos y especialmente las piernas, siguen teniendo tendencia a estar flexionados, los mueve cada vez más enérgicamente.
- su puño empieza a abrirse. Intenta tocar objetos más cercanos.
- cuando está boca abajo se levanta apoyándose en los brazos, sosteniendo su cabeza 
45 º.Cuando el bebé esté despierto póngalo algún rato boca abajo para fortalecer la musculatura del cuello.
- su cuello coge fuerza: sujeta la cabeza por poco tiempo cuando le mantienes sentado por unos instantes. 
- sigue objetos o personas con la vista. 
- fija la mirada y sonrie (a partir de la 5ª semana) en respuesta a otra sonrisa.
- mira su mano y se la lleva a la boca. 
- la mayoría de los bebés, consigue mover los ojos y la cabeza para acompañar algún movimiento de un objeto o de alguien.

Dele a su bebé en este mes jugues suaves (peluches) musicales, sonajas para colocar en su mano. Háblele con diferentes tonos y cántele mucho. Sonríales y ríase con él. Déjele tocar diferentes texturas y sáquelo a paseo si el clima lo permite. Siga estableciendo con su hijo una relación amorosa y de seguridad.

Te proponemos algunos ejercicios para trabajar el área motriz en el segundo mes: 

1. Siéntalo repetidas veces sostenido de las mnoas, cuidando la caída de la cabeza. 
2. Acostarlo boca abajo y mostrarle objetos, para llamar su atención y hacer que la cabeza se mueva.
3. Colocarse frente a él y mientras se le habla moverse de un lado a otro para que siga a la persona con la vista. 
3. Seguir practicando los ejercicios del primer mes. 


EL TERCER MES DEL BEBÉ


El bebé empieza a relacionarse: 

A esta edad el bebé: 

- dirige sus manos hacia los objetos. Le gusta alcanzarlos y tocarlos con la mano abierta.
- verse las manos  y mover la mano empuñada. Coge un cubo.
- al cogerle en brazos, mantiene erguida su cabeza.
- Boca abajo, se sostiene sobre los brazos y levanta la cabeza. De lado, se gira hasta colocarse boca arriba (algunos)
- le gusta colocar juguetes en la boca o su misma mano, succionarlos o morderlos. 
- Rie y grita. 
- Le gusta bailar con usted mientras lo sujeta firmemente.
- El niño empieza a tener más lagrimas y saliva, babea mucho.  
- te echa los brazos para que lo cojas. 
- entre los 3 y los 4 meses empieza la etapa prelingüística en la que el bebé, de una forma innata, gorjea, hace sonidos, lanza gritos. En esta etapa dice "aaajo" y emite sonidos guturales y vocálicos que duran entre 15 y 20 segundos; esto indica que está empezando a balbucear.


Te proponemos algunos ejercicios para trabajar el área motriz en el tercer mes siendo sus hitos más importantes  el sostener la cabeza. 

1.- Seguir practicando ejercicios del primero y segundo mes propuestos. 
2.-Procurar que cuando despierte, tenga algunos juguetes u objetos a su alrededor para que trate de cogerlos o mirarlos.Retirarlos por la noche.

Te proponemos algunos ejercicios para trabajar el área de comunicación entre el tercer y cuarto mes: 

- Realiza juegos de sonidos, como "Ohh" cuando algo se cae.
- Usa frases cortas y simples. 
- Utiliza gestos al hablar y jugar con él. 
- Empieza a contarle cuentos. Puede empezar a hojearlos pero no olvides que su capacidad de atención es muy pequeña. Empieza con libros que tengan grandes imágenes de colores vivos, y utiliza un lenguaje sencillo y lleno de exclamaciones cuando hables de las imágenes o dibujos. 

A LOS CUATRO MESES:

- desaparece el reflejo tónico-cervical y el bebé tiene una postura simétrica, con la cabeza en el linea media.  (haciendo una cruz).
- sostiene la cabeza firmemente dirigiéndola hacia adelante; curvatura de la espalda en la zona lumbar, sostenimiento de la cabeza al sentarlo en el regazo.
- movimientos libres de las manos. Traída de objetos a la boca. La coordinación entre los sentidos y la motricidad alcanza su punto álgido con la acción de alcanzar objetos cuando al mes los miraba sin intentar tocarlos, y  a los tres meses dirigía sus manos hacia ellos muy vagamente.Tal vez no acierte a cogerlos todavía
- sostiene el sonajero por más tiempo y lo agita, y si se le pone algo sobre la cara, se lo quita de encima.
- posibilidad de rotación corporal. Cuidado se da la vuelta!
- seguimiento de la mirada hacia las manos. Juegan con sus manos haciendo palmitas.
- seguimiento de la mirada a los objetos.
- hacia el 5º mes se sentará cuando lo sostienen con apoyo.  Si se le cae un juguete, lo volverá a agarrar con toda la mano, llevándoselo después a la boca. Al 5º  mes, se tumbará boca abajo y levantará la cabeza bien erguido. 


LOS 6 MESES DEL BEBÉ

Puede sentarse inclinando hacia delante con sus manos e incluso sostener un pequeño objeto pero no puede permanecer así sin soporte porque sentado se cae de lado todavía. 
Boca abajo, puede voltear y colocarse boca arriba.

Las habilidades manuales se desarrollan extraordinariamente. En este periodo mueve intensamente las manos y se lo lleva todo  a la boca. Puede pasar los objetos de una mano a otra y golpearlos. Suelta un cubo cuando le dan otro acertando a coger lo que le intresa.

El bebé puede mantener su cuerpo erecto  y soportar casi la totalidad de su peso si se le pone en pie con las rodillas estiradas.  La capacidad visual, ya está muy perfeccionada, le permitirá asir una pequeña bolita en movimiento encima de la mesa. Sin embargo, todavía no es capaz de usar los dedos en forma de pinza, por lo que intentará cogerla con un movimiento de barrido.

Es probable también que descubra sus pies y se lance a explorarlos con detenimento. La coordinación entre manos, pies y boca funciona ya a la perfección.

La creciente solidez muscular y la percepción de la gravedad contribuyen a que el bebé desarrolle un nuevo comportamiento al sostenerlo boca abajo, por ejemplo. 

A los cino meses ya adelantará las manos como si quisiera gatear si lo inclinamos ligeramente hacia delante. Se propulsará por el suelo apoyándose en la barriguita. Éste movimiento se le denomina arrastre y es el inicio del gateo 


 


ESTIMULANDO EL APRENDIZAJE DE LA MARCHA: OTROS JUEGOS PARA ESTIMULAR EL GATEO


Te proponemos un juego para favorecer la estimulación del movimiento y el gateo del bebé: 



¡Quien gatea, encuentra!

Edad: Seis meses o más.
Material: Juguetes y objetos variados.
Dónde: En casa.
Actividad: Gatear.


- Impulsados por su curiosidad instintiva, los más pequeños se mueven por la casa gateando en busca de cosas nuevas para descubrir. Los objetos  que le pongas pueden ser de muchos colores, blanditos y agradables al tacto, sonoros, ocultos en el interior de una caja o empaquetados.

- Para satisfacer el deseo de tu hijo de “alcanzar y tocar”, distribuye por su recorrido muchos objetos diferentes, siempre y cuando cumplan todos los requisitos de seguridad (irrompibles, sin partes extraíbles ni cortantes e inocuos si se llevan a la boca. De esta manera,  podrás estimular su gateode una forma muy divertida.
- A continuación, deja que el niño toque, mueva y lance todos los objetos con libertad. Si bien, al principio, su atención se centrará en el objeto más cercano, poco a poco, intentará alcanzar también los más alejados.



Es También hacia los 6 meses se inicial el llamado estadio del espejo, que supone una auténtica revolución. El bebé empieza a forjarse una idea de sí: su esquema corporal, identificándose en la imagen que ve en el espejo y palpándose.
Empezará a imitar tus emociones y tus acciones. Pruébalo: sonríe, a ver qué hace tu hijo y luego frunce el ceño. Comenzará a imitar sonidos combinados (da, da,da) y observará tu boca con atención cuando le hables. Quizá responda también a música botando, tareando o balanceándose. 

LOS 7 -12 MESES DEL BEBÉ: EL GATEO Y SUS PRIMEROS PASOS

A las 28 semanas, el bebé podrá sostenerse sentado aguantando su peso con el de sus manos delante.  Podrá agarrar un objeto en cada mano. También será capaz de poner los dedos del pie en la boca y pasar objetos de una mano a otra además de agarrarlos por barrido con la oposición del pulgar y demás dedos. 

El bebé durante este peridodo está  preparándose para sus primeros pasos. Cuando le dejas en el suelo, empieza a desplazarse reptando. Iniciará antes con el gateo aunque hay algunos que pasan de sentados a sus primeros pasos sin pasar por el gateo.  

No obstante, el gateo es un ejercicio fundamental para adquirir una buena coordinación entra brazos y piernas. Suele empezar sobre los seis meses y dura hasta que el peque empieza a caminar.  (a veces combinará gateo y caminar hasta que coja seguridad en la marcha). Cuando el niño gate, está estableciendo puentes entres sus dos hemisferios cerebrales, el derecho y el izquierdo. Esta intercomunicación favorece su desarrollo global y su inteligencia y previene de problemas de aprendizaje. 

Con el gateo,  el niño no solo adquiere percepción de la profundidad, orientándose en el medio y con las distancias, sino que también inicia su independencia al ir donde quiere a tocar lo que sea su deseo. Se despierta en él la iniciativa. 

El bebé empieza a desplazarse arrastrándose- entre el (sexto) séptimo y octavo mes- manteniendo su abdomen en contacto con el suelo. A los 8 meses, se quedará snetado durante largo tiempo sin cansarse.  arrastrándose hacia las cosas que le llaman la atención. 

Sobre los 9 meses se podrá quedar de pie apoyado en un mueble. Ya podrá coger cosas pequeñas con el pulgar y el índice. Señalará con el índice. Logrará gatear sobre manos y rodillas  hacia los nueve meses, lo hará sobre manos y pies hacia los once. Seguidamente conseguirá ponerse de pie ayudándose con un mueble u otro objeto- a partir del octavo mes- y sin ayuda algo más tarde. Durante sus primeros intentos de caminar solo, ofrécele la posibilidad de apoyarse en un sfá, una mesita (sin partes agudas o de vidrio), o una silla, preferiblemente, de plástico. También son adecuados los juguetes con ruedas tipo camión o carretilla. Finalmente alrededor del año, logrará caminar cogido de la mano y un mes más tarde-aunque todavía con manifiesta torpeza-podrá hacerlo solo.

Hacia los 9 meses comienza a usar el pulgar. Empezará a explorar otras partes del cuerpo y si le apartas algo se esforzará por alcanzarlo.  

EJERCICIOS PARA ESTIMULAR LA MARCHA

Carrera de Obstáculos: cuando el niño aún gatee fabrícale un circuito de obstáculos. Basta con poner una alfombra de juegos sobre el suelo (el pasillo es un espacio ideal), llenarla de cojines, almohadas, peluches, etc.. y dejar que tu pequeño gatee entre ellos sorteándolos, trepando o esquivándolos. Este sencillo juego será excelente para su maduración psicomotriz. 

Descálzale: Es preferible que no le calces cuando esté aprendiendo a levantarse o a caminar. Aprovecha también para que experimente la sensación de andar sobre diferentes texturas: césped, arena, alfombra, baldosas, madera..etc.. Según varios estudios realizados, los bebés que no usan zapatos tienen menos problemas en los pies que aquellos que sí los usan. Si camina descalzo los pies crecerán de forma natural, por lo que los zapatos no deberían usarse para andar po casa, sino exclusivamente en el exterior para protegerlos de la suciedad y objetos peligrosos. 

Chuta la pelota: cuando empiece a dar sus primeros pasos, las patadas estarán a la orden del día. Recuerda tener una pelota suave y grande a mano para que chute el balón tantas veces como quiera. 

La cama elástica: Déjale que salte sobre el colchón. Esto favorece el sentido del equilibrio y no te preocupes si le hacemos o dejamos caer. 

Baloncesto: a los niños de esta edad les encanta meter y sacar objetos de una caja. A medida que vaya encestando coloca la caja un poquito más lejos, después en un lugar más elevado. Recuerda que se trata de motivarle a que se mueva y se levante, por lo que la altura debe ser relativamente alcanzable por el pequeño. Hazlo paulatinamente. 


CONSEJOS PARA SUS PRIMEROS PASOS.

- En sus primeros pasos es importante  animarle  a caminar solito, pero sin forzarle demasiado. Evita cogerle siempre de la mano: es mucho mejor para su futura autonomía que la conquista de los primeros pasos sea totalmente suya.

- Cuando se cae, cosa que es muy frecuente cuando el niño empieza a dar sus primeros pasos, no hay que mostrarse asustada (en este caso, le asustarías a él también), sino sonreír y animarle a levantarse del suelo. Ayúdale si no puede levantarse solo después de algunos intentos.

- Deja que se familiarice con su nueva habilidad sin apresurarle y sin mostrar aprensión: caminar es un acto natural y es conveniente que el pequeño tenga la posibilidad de empezar a hacerlo sin sentirse agobiado por un exceso de expectativas o miedos.

- Permítele gatear incluso después de haber aprendido a caminar, si es lo que el niño quiere. Es un error obligarle a desplazarse caminando cuando prefiere hacerlo en el suelo (quizás quiere ir más deprisa).

-Hay que reducir al mínimo el recurso al parque de juegos, si el niño lo utilizaba antes de aprender a caminar, puesto que desde el momento en que empieza a andar, se convierte en una verdadera cárcel. A partir de los primeros pasos, el parque sólo debe utilizarse en caso de necesidad: por ejemplo, si necesitas dejar al niño solo en una estancia durante un par de minutos.

- Elimina completamente el uso del andador que, desde los primeros pasos, puede retrasar el momento en el que el niño adquiere la seguridad necesaria para caminar sin ayuda.

-Entrena al pequeño haciéndole caminar hacia un lado y otro, desde los brazos de la mamá a los del papá, situados uno enfrente del otro, a una distancia de un par de metros. Para animarle, es mejor ponerse en cuclillas, abrir los brazos y llamarle por su nombre en tono afectuoso.

- Ponle zapatos blanditos con suela flexible. Sobre la moqueta o el suelo, le puedes dejar descalzo. Los zapatos no deben tener la función de sostener el pie, sino de protegerlo de las heridas y las abrasiones. Además, siven para impedir que el pequeño resbale. Sus piececitos no necesitan el apoyo de zapatos altos y rígidos. Por el contrario, para fortalecerse, deben dejarse libres el mayor tiempo posible

-Cuando el niño se pone de pie solo, a veces, tiene el problema de no ser capaz de volver a sentarse. Los menos independientes permanecen inmóviles y gritan para reclamar la atención de su mamá. Para hacer ganar autonomía en este frente, se le puede enseñar cómo actuar solo, flexionando las rodillas para hacerle entender que, así, el “aterrizaje” es más suave.

- Ahora que el niño puede moverse con más libertad, es preciso eliminar todos los peligros que estén a su alcance. Hay que crear un ambiente que le estimule sin bajar la guardia con respecto a los posibles peligros. Por lo tanto, tendrás que observar tu casa con ojos vigilantes y críticos, imaginando, como lo haría un niño.

-  Si bien es importante crear un espacio seguro para sus primeras exploraciones, por ejemplo, cubriendo las partes sobresalientes de los muebles con las protecciones adecuadas, no lo es tanto evitar todos los obstáculos. Por el contrario, es bueno que el pequeño aprenda a afrontar y a superar sus primeras dificultades. Elogiarle cuando consigue superar un obstáculo solo o sostenerle sin dramatizar cuando pierde el equilibrio son formas de ayudarle a forjar su autoestima.

Aprender a caminar no sólo constituye un acto motor, sino que representa una etapa de maduración psicológica que sirve para hacer al pequeño más autónomo y seguro de sí mismo.


¿VAMOS A LA PISCINA?

Sobre los 9 meses (que el bebé regula mejor la temperatura, tiene el sistema inmunológico más desrrollado y los riesgos de otitis son menores) , en muchos lugares, ya dejan que lleves a tu bebé a cursos de matronatación, aunque ellos están preparados antes (entre los 4 y los 6 meses). Estimular a nuestro hijo dentro del agua, estando nosotros con él,  ofrece grandes beneficios físicos y emocionales, para él y para nosotros. El agua, es lo más parecido a ese medio en el que estuvo durante 9 meses. El contacto temprano con este medio, mejora la alineación de la postura, la coordinación de los músculos y la capacidad cardiovascular. También beneficia el equilibrio, desarrolla las capacidades sensoriales y las psicomotrices, que le servirán para gatear y luego caminar. Le ayudará con el reconocimiento espacial e incrementará su capacidad respiratoria. 

Además el agua calentita y la sensación de ingravidez relajan al bebé que estará más tranquilo y con mejor carácter además de hacer que duerma mejo y aumente su apetito.

No se trata de enseñarles las técnica de la natación y menos que lo hagan por su cuenta los padres. .¿Qué aprende? - aprende a moverse instintivamente dentro del agua, a flotar, a sumergirse, a superar miedos, a relacionarse con respeto y sabiduría con el medio acuático, a resolver dificultades psicomotrices. Aprende de sus posibilidades y sus límites y además aprende a hacerlo acompañados por nosotros, sus padres, que nos convertimos en sus guías y soportes en sus primeros pasos dentro del agua. Así que no debemos tener miedo a que llore o se muestre resistente al principio, en medio o al final. Le calmaremos si sucede y aprovecharemos para darle todo nuestro cariño.

y además  ¿quieres ver cómo se divierten?:


El que el niño/a tenga esta experiencia no significa que sabrá nadar y tenga menos riesgo de ahogarse. No debemos confiarnos aunque nuestro hijo parezca un pececillos. Después de eso la edad para comenzar a nadar, en general suele situarse entre los 4 y los 6 años, momento en que podrá empezar con el crol. Hasta entonces nadar a estilo perrito puede ayudarle.

JUEGOS PARA LA PISCINA: 

1-. Aros y pelotas (a partir de los 11 meses). Tirar aros o pelotas distintos y buscarlos por orden. Eso enseña al bebé a diferenciar colores y formas, además de ayudarle a distinguir las distancias. Por ejemplo, en una piscina donde pueda ponerse de pie  y siempre con un adulto sujetándole, podríamos decir: "¡Vamos a buscar el aro azul!" y comenzar la búsqueda hasta que seleccione el aro. 

2. Montando en churro (desde los 4 años). Una vez que se manejen en el agua, el uso de manguitos y flotadores limita mucho sus movimientos y les impide progresar con naturalidad. El churro, en cambio ofrece una buena sujección sin obligarles a adoptar la postura vertical, que no resulta nada útil en el agua. Juegos con el churro hay montones, desde carreras de caballos montados sobre él, pedaleo como en bici, hasta usarlo de almohada para descansar un momento. 

3. En busca del tesoro (desde los 6 años). Un pequeño objeto que no flote, lanzado a la piscina sin que nadie vea dónde cae, puede desencadenar un buen rato de búsqueda. 

Todas estas actividades deben realizarse en compañía de un adulto que supervise y particie en el juego desde el interior de la piscina.


DESARROLLO COGNITIVO: 

Las cuatro etapas que distingue Jean Piaget son: 

1. Etapa sensorio-motora (0-2 años). 
2. Etapa preoperacional (de 2 a 7 años) que a su vez se divide en : 
- Estadio simbólico (de 2 a 4 años). 
- Estadía intuitivo (de 4 a 7 años)
3. Etapa de las operaciones concretas ( de 7 a 12 años).
4. Etapa de operaciones formales (de 12 a 16 años). 

Durante la etapa sensorial motora (de 0 a 2 años) el bebé pasa por diferentes fases en estos hitos:

- Discriminación de objetos y clasificación. Conciencia del niños sobre las propiedades que diferencian un objeto o hecho de otro y el desarrollo de su habilidad para responder diferencialmente a clases de eventos y objetos. 

- Relaciones causa-efecto. Coordinación de las diferentes acciones sensoriomotoras del niño y desarrollo de qe esas acciones pueden causar efectos. 

- Permanencia del objeto (buscar objetos escondidos): entendimiento del concepto de un objeto en el niño y particularmente, conciencia de que esos objetos tienen alguna permanencia; es decir, ellos existen aún cuando no puedan ser vistos, oídos o sentidos.


¿CÓMO ES EL NIÑO DE LA ETAPA PREOPERACIONAL DE 2 A 6 AÑOS?

Características:

- Concrección. 
- Representación icónica (uso de aquello que no está). El símbolo no guarda relación con el objeto. 
- Realismo: dificultad en diferenciar lo real de lo imaginario y fantástico. 
- Egocentrismo: no son capaces de ponerse en el lugar de otra persona. Nadie puede pensar diferente.
- Animismos: una roca, un árbol tiene vida y puede sentir como un niño.
- Centración: prestan atención a una sola cualidad y a partir de ahí generalizan.
- Dominancia perceptual: son dependientes de campo y no puden reflexionar sobre una peculiaridad aislada 
- Atención a estados, más que a transformaciones: se fijan en cómo son las cosas ahora, cómo fueron y podrían ser, pero no centran su atención en cómo ocurre la transición de un estado a otro. 
- Irreversibilidad. es la habilidad para pensar cómo uno llegó a su meta. No pueden retroceder sobres sus pasos en el pensamiento. 
- Artificialismo- todo ha sido construido por el hombre. 
- Razonamiento transductivo: que no tiene en cuenta lo general. Si dos hechos han ocurrido juntos en le presente, ocurrirán juntos en el futuro. A veces se da un lazo casual entre estos dos fenómenos y no relaciona partes de la experiencia lógicamente. 
- Clasificación. Hacia los 2,3 años el niño es capaz de clasificar por atributos simples. Hacia los 4 puede coloar en una clase definida. Solo a os 6 años será capaz de realizar una clasificación sistemática aunque no ha aprendido sobreordenación y subordinación (separar por dos atributos). 

MEMORIA
Su memoria de reconocimiento, será mejor que la de evocación. Así si por ejemplo le mostramos 16 deibujos, recordará tres o 4, mientras que sí reconocería 14 de los 16 mostrados. 
Los niños pueden organizar la información que es recordada usando propiedades físicas de los objetos, como base de la organización en vez de conceptos verbales. 

PERCEPCIÓN: 

Concepción distorsionada en este periodo del tiempo. Entre los 0 y los 2 años, el tiempo se encuentra indiferenciado del espacio. Entre los 3 y los 6, tiempo y espacio continúan indiferenciados, pero el niño ya es capaz de ordenar situaciones personales. El tiempo es asociado con la acción. Se concentran en el aquí y ahora. El pasado es vago, y  la memoria desorganizada. 
Orientarse en el tiempo supone actuar y organizar lo vivido con respecto a otros momentos: situar el presente en relación a un antes y un después, respecto a un ayer y a un mañana..
Muchos profesores sobre los 5 o 6 años suelen explicar el concepto de tiempo con una fila de niños. Si nos detenemos en el segundo de la fila estaremos en martes y si pasa al siguiente, el tercero, en miércoles. Podemos también ofrecerle referencias orientativas: los domingos no hay cole. A los 6 años, habrá conseguido ordenar acontecimientos en una secuencia temporal. 

Dificultad para conceptualizar el orden de las relaciones espaciales. A los tres y medio, se adquiere la noción  de morada. Por eso el niño podrá empezar a orientarse en pequeños itinerarios.No miden distancias adecuadamente, no es una propiedad constante. 
Para desarrollar el concepto de espacio se comienza dominando el esquema corporal. Se empieza con el Yo corporal frente al Yo espacial: la cabeza la tengo arriba, los pies abajo, el culte etrás...Después se sitúan los objetos con respecto al YO. En tercer lugar se posicionaría el YO con respecto a los objetos, en cuarto lugar se sitúan los objetos entre sí y por último, se trabaja el espacio grafico (arriba con el sol, abajo con la flor....)

Tampoco entienden el concepto de número como tal . Cuando dices contar para ellos es "cosas que pueden ser contadas". No capta las relaciones simbólicas entre números. No obstante a los 3 años se adquiere la noción de orden. 

Aunque perciben la profundidad, esta habilidad no está todavía los suficientemente sofisticada. 
Hay todavía dificultades para identificaar objetos de dibujo incompletos. 
No generalizan hipótesis acerca de objetos. 





 Educar es ayudar a la persona a alcanzar la capacidad de ser independiente, de valerse por sí mismo, de tomar decisiones, de hacer uso de la libertad desde el conocimiento de sus posibilidades y esto no se improvisa: es un proceso largo y costoso, que se inicia en la familia y que tiene su continuidad en la escuela y en otros ambientes sociales.

En la etapa de 3 a 5 años, de Educación Infantil, se sientan  les bases de lautonomía personal y  autonomía social del niño, aunque este desarrollo sabemos que es un continuum desde su nacimiento que debe iniciarse en casa. El niño no ha dejado de aprender de nosotros, de las interacciones con otros y de las situaciones vividas. 

Empezar con éxito, esta etapa de la vida de nuestro hijo/a, requiere del dominio de ciertas habilidades de autonomía. La autonomía personal, en la que se incluyen hábitos de autonomía básicos y funcionales relativos al aseo, el vestido y la comida, y además, habilidades de gestión de las emociones en las que a su vez están implícitas su autoimagen y autoestima. 

 
HABILIDADES DE AUTONOMÍA PERSONAL


  • Las habilidades de autonomía personal, son aquellas que nos permiten explorar nuestras posibilidades de autosuficiencia y convertirnos progresivamente en independientes. A los 3 años, los niños y niñas han de comer solos, dormir solos, vestirse solos y lavarse solos. Necesitan no obstante, que les supervisemos y les ayudemos. Pero es muy importante no olvidar que esa ayuda no significa en absoluto hacerlo nosotros por ellos, aunque sea más rápido. La regla general válida para cualquier niño, como apunta Jesús Jarque es "que todo aquello que el niño sea capaz de realizar por sí mismo, sin poner en rigsto su seguridad, debe hacerlo él solo".
Los hábitos de autonomía, como primer grupo de conductas básicas a aprender, constituyen el primer elemento de socialización infantil. Permiten a los chicos y chicas experimentar la satisfacción que sigue al esfuerzo de aprender y a los padres disfrutar al comprobar que sus hijos progresan  y son cada día más independientes. 

El tiempo que dedicamos a los primeros años de crianza a enseñar habilidades de autonomía personal, representa una inversión de futuro, puesto que las rentabilizan rápidamente al finalizar la primera infancia. Si por ir más rápido vestimos, lavamos, a nuestros hijos, le transmitimos mensajes de dependencia y baja necesidad de esfuerzo, lo que con el tiempo, esta sobreprotección, se puede volver en nuestra contra y en la de ellos. 

Un niño poco autónomo  es dependiente, requiere ayuda continua, tiene poca iniciativa, de alguna manera está sobreprotegido, y puede mostrarse más inseguro cuando no sienta la protección de sus padres. Es menos autónomo a la hora de aprender y puede presentar más dificultades para relacionarse.

AUTONOMÍA Y RESPONSABILIDAD: PRIMAS HERMANAS

Ser responsable, no sólo es cumplir debidamente lo que se manda. Eso sería obediencia; es algo más, es saber elegir y decidir por uno mismo, con eficiacia, en aquello que es propio de su nivel de madurez o experiencia. Autonomía y responsabilidad van así de la mano, pues dejar a otros que hagan lo que uno puede hacer por sí mismo es también una forma de irresponsabilidad. 

Es muy frecuente oir a madres y padres cosas como:
"En casa no hace nada"
"Se le olvida todo"
"Si no estoy encima no...
"Tiene su cuarto como una leonera"


Muchos padres y madres dicen "quiero que mi hijo tenga una infancia feliz", pensando que esto se logra evitándoles las dificultades que encuentran, anticipándose a sus deseos, dándoles cuanto piden o cediendo ante cualquier resistencia o contrariedad. Precisamente estas actuaciones, aunque de momento suponen satisfacción para el niño, a medio y largo plazo van a ser obstáculos que irán creciendo como una bola de nieve y que van a impedir o dificultar el proceso o camino de adquisición de una personalidad responsable. 
Librar a nuestros hijos de las dificultades o de los sinsabores, hacerles las cosas que por su edad debieran hacer ellos, es una manera de hacerlos débiles, indecisos, a veces manipuladores y tiranos, y en definitiva, frenar su proceso natural de crecimiento personal. 
Olvidamos que el niño siente satisfacción cuando actúa responsablemente y recibe aprobación social, que a su vez, favorece su autoconfianza y su autoestima. 

Lo cierto es que aunque en el colegio se trabaje la autonomía personal de los niños, la responsablidad principal del desarrollo de estas habilidades  pertenece a los padres. Es en casa donde deben fomentarse ete tipo de hábitos, mientras que el papel de la escuela debería ser un refuerzo de lo que ellos inician.  Fomentar la responsabilidad y los hábitos de autonomía requiere en cambio de un cambio de actitud por parte de los padres.


Por tanto: 

1- Conocer lo que deben exigirles, teniendo encuenta sus características personales  y su edad. 
2.- Eliminar la actitud de "prefiero hacerlo yo que lo haga más rápido y mejor"
3.- Desterrar pensamientos del tipo: "Mi hijo no va a ser capaz". 

¿Cómo debemos trabajarla?  

1) Primero y principal: implicándonos y enseñándoles, haciéndoles entender que es bueno para él y que su colaboración es importante. Sea su entrenador en tareas y combine apoyo y firmeza. No se de por vencido si encuentra resistencia.

2)  enseñarles qué pueden hacer solos y ofrecérselo como un privilegio ("Ya eres mayor para.." lo aceptará mejor que si se le exige como un mandato. Incluso como un juego. 

3) explicarles cada paso mientras lo van llevando a cabo. Ej: "Etas son las mangas, por aquí hay que meter los brazos. Si lo extiendes en el suelo es más fácil".

4) darles la oportunidad de practicar sin meterles prisa. Aunque no les salga perfecto, sin prisa y concluyendo algún aspecto si no ha quedado del todo bien. "Estupendo!, te lo has puesto tú solo! Has visot?. Ahora mira como te abrocho yo la cremallera. "

5)  pedirles que puesto que ya lo saben, lo hagan siempre, de manera rutinaria. "Así hay que hacer antes de salir de casa".

6) Elogiarles y felicitarles cuando lo consiguen y lo intentan.: "¡Lo has hecho muy bien. Pero qué mayor eres!."

7) En cuanto lo hayan aprendido a hacer, pasaremos al "mas difícil todavía"

Cuando vayan al colegio, en clase se utilizarán también canciones para reforzar y valorar algunos hábitos como el cepillado, el vestido, recoger o alimentación saludable.

Tú puedes acompañar estos momentos de su rutina también con canciones como éstas que puedes ir introduciendo desde los dos años en que van tomando contacto con las habilidades de autocuidado: 


CANCIÓN INFANTIL PARA DAR LA BIENVENIDA AL NUEVO DÍA




CANCIÓN INFANTIL PARA  DESPERTARSE 



CANCIÓN INFANTIL PARA VESTIRSE




CANCIÓN INFANTIL PARA GUARDAR O RECOGER


 


CANCIÓN INFANTIL PARA LAVARSE LAS MANOS



CANCIÓN INFANTIL PARA LAVARSE LOS DIENTES




CANCIÓN PARA IR AL BAÑO




Libro recomendado: Cuento del osito Pedrito (para orinar sin pañal).

CANCIÓN INFANTIL PARA COMER


CANCIÓN PARA IR A BAÑARSE



CANCIÓN PARA IR A DORMIR


Evitar situaciones de dependencia, inmadurez social y de indecisión dejando que otros resuelvan lo que uno no se atreve o no quiere hacer está en nuestras manos. He aquí algunas de las  claves más importantes: 

     1. Enseñe límites. Es importante que los niños aprendan hasta donde puede usar al adulto. También a tomar decisiones dando oportunidades de elegir lo que quieren o desean, pero antes de eso es importante que aprendan a aceptar una sola posibilidad gustosamente y con una visión positiva. Ej. "hoy tendremos visita y no podrás ver los dibujos animados de la tele, pero lo pasarás muy bien jugando con tus primos". 

    2. De la misma manera deben aprender a tolerar cambios imprevistos y que suponen una alteración de su plan tras una decisión tomada. Es decir deben aprender a controlar la frustración.
3. Es normal y frecuente que los niños pequeños no decidan nada,  aunque deberían dárseles opciones para escoger, especialmente a partir de los 10 años. Los niños pequeños deberían escoger entre pocas posibilidades. Por ejemplo: vamos al parque, ¿qué cogemos la bicio o los patines?¿qué pantalones quieres ponerte hoy, los verdes o los blancos?¿qué libro compramos?¿Qué le compramos a tu hermano, un juguete o un puzzle?. Una vez elegido, deberán soportar las consecuencias sin quejarse o echar la culpa a otros. 4. Pedir que se razonen las decisiones, ya que así enseñamos el modo de obrar de un modo no carprichoso o impulsivo. 5. Demostrar respeto a su esfuerzo. Por ejemplo, si la carne a veces está dura y cuesta de cortar, diciéndole, " prueba a presionar más con el cuchillo" (Dándole opciones). 6. Dándoles a conocer sus derechos y sus deberes para que alcancen una madurez y responsabilidad progresivas, haciendo ver que una familia avanza si cada cual responde a sus rol de acuerdo a sus posibilidades. 7. Pidiendo los padres sugerencias a los hijos para resolver alguna situación problemática o cotidiana y valorarlas de forma constructiva

¿Qué hacer antes de encomendar a los niños tareas de autonomía y responsabilidad? 

Conviene tener muy claro que los niños necesitan un equilibrio entre juego y tarea: el cuidado de uno mismo y las tareas del hogar pueden servir para que se ejercite en unas responsabilidades concretas. 

Pero también conviene tener muy claras las responsabilidades de cada miembro de la familia, incluso escribirlas en un mural o panel de corcho evitando cargar a un miembro de la familia. Después con paciencia y tolerancia admitiremos las equivocaciones que en las tareas puedan tener los niños que están aprendiendo.

Es importante que los adultos se pongan de acuerdo en qué responsabilidades se les van a exigir a los niños.  La incoherencia de exigirles a ellos lo que no nos exigimos a nosotros mismos , o la discrepancia entre lo que exigen o permiten unos u otros miembros de la familia, favorece el incumplimiento de las tareas que se le encomiendan al niño, así como su justificación para no hacerlas. A veces escuchamos eso de "el papá me deja".

¿Cómo encomendar una tarea?

Mostrándole confianza y haciéndole sentirse capaz de realizarla bien: "Hoy te vas a vestir solo y  sé que lo vas a hacer bien", Evitando mensajes como " lo voy a hacer yo, porque tú lo haces todo mal" con lo que desvalorizamos al niño, eliminamos la motivación que pudiera tener, y anulamos su esfuerzo por mejorar resintiéndose su autoestima. 

Debemos explicar con pocas palabras qué deseamos que haga y comprobar que lo ha entendido bien. Suele ser frecuente que el niño esté entusiasmado en otra actividad y no preste la atención necesaria.

Aunque es necesario desterrar toda forma de autoritarismo en el modo de mandar y dictar normas desde el afecto, deben formularse de manera positiva, no a modo de decálogo de prohibiciones no razonadas. Las normas de nuestro hogar tienen que ser pocas, claras y bien comprendidas. El niño tiene que saber lo que debe o no debe hacer, así como cuáles serán las consecuencias de no hacer o incumplir lo acordado. 

¿Qué hacer una vez empezada la tarea?

Los padres y madres, deben evitar actitudes permisivas y de sobreprotección. Te equivocas si piensas que si haces tú lo que él puede hacer por sí solo, le ayudas. También te equivocas si le continuas tú la tarea porque así favoreces su inconstancia y puede adoptar conductas caprichosas e impulsivas. Otra cosa es dividir una tarea larga en otras pequeñas, por ejemplo para enseñar a vestirse.

Observa las posibilidades y grado de evolución de tu hijo y vete adecuando el grado de exigencia y el tipo de responsabilidad a su crecimiento. 

Los padres tenemos que educar gradualmente en la capacidad de esfuerzo y responsabilidad. Por eso  a partir de los 7 u 8 años podemos dejarle opciones a elegir entre dos posibles para que se ejercite también en la toma de decisiones. Cuando se elige hay un compromiso y un riesgo: el compromiso de experimentar lo que se elige y el riesgo de equivocarse. De este modo el niño aprende a tolerar la frustración y a asumir las consecuencias de lo que realiza. 

¿Qué hacer una vez acabada la tarea?  

Esté atento a los progresos de autonomía personal o en hábitos de responsabilidad. Valore lo que ha hecho y estaremos enseñando también habilidades emocionales. Una palabra cariñosa, una mirada de afecto, un gesto, ayudan a consolidar lo aprendido y motivan para intentarlo de nuevo . Refuerza las buenas conductas y reconoce  las cosas bien hechas con satisfacción de lo mucho que ayuda al buen funcionamiento de la familia. 


Las muestras de AFECTIVIDAD y la enseñanza de habilidades emocionales para asumir tareas con autonomía y afrontar situaciones nuevas de aprendizaje, va de la mano de la enseñanza de los hábitos de autonomía, por lo que constituye el segundo grupo de las habilidades personales necesarias.

 El por qué es sencillo. Cuando un niño realiza solo una tarea y es alabado por ello, ello le devuelve una imagen positiva de su capacidad. Su autonomía genera en él autoconfianza y autoestima para acometer nuevas tareas. El cariño de los papás no está reñido con la exigencia y la firmeza. Hay que saber acariciar, abrazar, valorar al niño diciendo ¡qué mayor!, ¡qué responsable!, ¿qué bueno eres!¡cuánto te quiero! cuando realiza un nuevo aprendizaje o tiene un comportamiento positivo.

 Además su independencia "supervisada" hace que podamos ayudarle a manejar destrezas para el control de la frustración entre otras emociones , con el fin de que sepa autorregular su conducta y gestionar sus emociones adecuadamente.
La autoimagen, a estas edades de forma crítica, es algo que en los niños se forma  día a día, a partir de sus interacciones y los mensajes positivos y negativos que reciben  al mirarse  en el espejo de las otras personas (los adultos del entorno). Así, si todo el mundo nos dice que somos listos y encandores, acabaremos formándonos una imagen en este sentido y si es al contrario idem de lo mismo. Es muy importante que los padres, sepan que tienen esta función de espejo por la que construyen la imagen de los niños. Por ello deben evitar criticar y etiquetar a los niños empeñándose en utilizar adecuadamente el lenguaje y ser más constructivos y positivos. ¿Cómo podemos hacerlo?
    - Resaltando los éxitos en vez de los fracasos o errores del niño. 
    - Elogiar habitualmente y hacerlo con sinceridad. Elogia las pequeñas aproximaciones a logros: "veo la cama bien hecha y los libros alineados en las estanterías". "Da gusto entrar en tu habitación".
    -Utilizar mensajes yo: "me gustaría que ordenaras tu habitación" en lugar de "ordena la habitación". 
    - Ser concreto y específico para identificar una conducta negativa o positiva. : "estoy disgustado por el desorden que hay en tu habitación en vez de decir " eres un desastre y un desordenado, mira lo mal que tienes la habitación".   Podéis sintetizar una alabanza en una o dos palabras: " has seleccionado los lápices, rotuladores y bolígrafos y los has puesto en cajas separadas, eso es buena organización".  Hay que desterrar las calificaciones globales que enjuician a la perona del tipo "¡ya sabía que lo ibas a hacer mal! o ¡eres un inútil!.
    Si el niño se siente valioso, útil y digno de confianza su equilibrio emocional y autoestima mejorarán. 
    Os sugerimos algunos comportamientos de los padres que aumentan la autoestima: 
    - facilitar situaciones para que el niño tenga éxito. 
    - valorar y reconocer honestamente sus progresos con realismo y precisión.
    - señalar límites adecuados y concretos a las acciones que no deben repetirse.
    - motivar y apreciar sus tareas escolares interesándose y mostrando entusiasmo por ellas. 
    - mostrar interés por todo lo que para él es importante. 
    - respetar su ritmo, sus aficiones, sus prefrencias. 
    - Tener buenas expectativas. 
    Por el contrario, os advertimos de comportamientos que disminuyen la autoestima. 
      Poner etiquetas negativas: "eres malo-bruto-nervioso- nunca me atiendes.." si lo decimos varias veces, los niños toman conciencia que son maleso, brutos y actúan según el papel que les hemos otorgado. Hay que enjuiciar su comportamiento no su persona. "me parece mal que rompas esto-ahora lo recoges"
    - Juzgar a los niños en su presencia ridicudizándolos. 
    - Ayudar excesivamente. Sobreproteger. No dejar que carguen con consecuencias y darles todo lo que piden a la primera sin que se molesten. 
    -  Compararles con otra persona. 
    - Menospreciar su potencial. Es decir "tú nosabes nada, qué mal lo has hecho, tú eres pequeño y no opinas". Sería mejor decir "esto se puede mejorar de esta forma". 
    - Castigar físicamente. Es mejor razonar y dar ultimatums, no sólo porque el castigo tiene efecto unos minutos sino que si se aplica con frecuencia se inmunizan y ya no surte el efecto pensado. Eju. "No pises el sofa que lo ensucias, baja cariño, ven y te cuento una cosa". Si el niño no cambia de actitud se le dice con firmeza "baja ya, ahora mismo" si  continúa le diremos " si tengo que bajarte yo, te irás castigado al rincón, tú eliges".. 
    - Comentarios que generen ansiedad, temor o inseguridad y descalificaciones globales. 
    - Gritos, malos modos y amenazas 


Controla en qué grado y modo ha cumplido la tarea. Si no se ha finalizado o no está bien hecha, ante todo y en primer lugar, valora su actitud, destaca los aspectos positivos e indícale en qué puede mejorar. Dale muestras de confianza, permítele que pueda rectificar y anímale a que lo intente de nuevo.

En caso de incumplimiento por olvido, deberá asumir las consecuencias. 

En resumen, cuanto más temprano adquieran aprendizajes y hábitos, más capaces seguros y motivados se sentirán para seguir aprendiendo en la escuela.  


GRADOS DE RESPONSABILIDAD (AUTOCUIDADO Y AYUDA EN EL HOGAR)

No obstante, no es fácil para los padres identificar cuando están listos para empezar a ser responsables.  Por eso este apartado. La responsabilidad se adquiere y desarrolla progresivamente por etapas. En este sentido,  en los primeros años de la vida del niño, la responsabilidad tiene que ir asociada al juego y paulatinamente, se irá incorporando a otras actividades menos placenteras hasta dar apaso a la obligación.  Este aprendizaje se produce por imitación y requiere exigencias, expectativas claras y tiempo de dedicación. Las tareas del hogar ofrecen un buen entrenamiento. 

1 año: Al final del primer año, los niños son bastante autónomos. Hay que dejarles practicar y ensayar. Ahora ya pueden...
- Recoger: como son capaces de sentarse sin ayuda, utilizan sus manos para coger y soltar cosas. Así que podemos ponreles cerca un cubo o una bolsa y animarles a que guarden ahí sus juguetes. 

- Desplazarse. No les acerquemos todo lo que miran o señalan con su dedito. Ellos mismos pueden alcanzar lo que desan gateando o agarrándose a muebles o personas, así que proto podremos pedirles: "Tráeme tu osito" "Pon el cuento ahí". 

- Reconocer su nombre: ya balbucean o incluso dicen alguna palabra y conocen su significado. Procuremos que se esfuercen en expresarse y hablemos mucho con ellos. 

- Acatar las primeras normas y límites. Los niños distinguen pronto entre los que está permitido y lo que no. Hay que dejarles claro que algunas cosas no se tocan o no se hacen. 

- Practicar con la comida: les gusta llevarse la comida, la cuchara, el biberón o el vaso a la boca. Hay que permitirles que lo hagan, sólo así adquirirán suficiente destreza. También podemos ponerles trocitos de comida en el plato: guisantes, cuadraditos de queso o jamón y dejar que los cojan con sus deditos.


Entre 2 y 3 años: Nuestro bebé  se ha transformado en un niño inquieto, al que todo le llama la atención. Tiene una enorme curiosidad y muestra un gran afán por imitar a los mayores. En esta etapa seguramente habrá pasado de la cuna a la cama y tendrá la suficiente destreza para subir y bajar de ella. 

Ésta es una fase de toma de contacto puesto que  en esta etapa se les da a conocer de forma sencilla por primera vez las tareas de autocuidado que será necesario que aprendan. Se puede empezar explicándole qué tareas queremos que hagan y que las vayamos haciendo con su ayuda ("nos lavamos las manos así, con jabón ¿ves?, ya están limpias ¡muy bien!). Preséntele las tareas como si fuera un juego. Conviene que vaya aprendiendo la importancia de los horarios y de su regularidad. Recuerde que todas las tareas tiene su momento: "Ahora es hora de desayunar", "ahora ya podemos jugar.."" es hora de comer, no de cantar". Acompañe las rutinas de canciones. 
Los niños pueden hacer algunas tareas del hogar bajo supervisión del adulto. Todavía no comprende lo que hace bien o mal y obra de acuerdo a mandatos y prohibiciones porque no posee autocontrol. 

En el hogar colabora con el adulto en: 
 - servir líquidos: de la jarra de agua o del tetra brik a su vaso, sin derramar casi nada. 
- recoger su plato y cubiertos y llevarlos a la pila.  Ya pueden hacerlo.
- poner y recoger servilletas en la mesa
- echar su ropa a lavar: después del baño, pueden ocuparse de llevar la ropa al cesto. 
- beber de un vaso normal: ya no necesitan la taza de asas, ni por supuesto el biberón!
- aprender a usar el orinal: Empiezan a controlar, avisan o se muestran incómodos cuando tienen piso o caca. Aprovechemos su interés para enseñarles aunque puede que aún tarde en conseguirlo. 
-  guardar sus zapatillas, su pijama, 
- ayudarnos a regar las plantas. 

Entre los 3 años: a esta edad aprenden a compartir con otros niños. Esto implica aceptar a los demás, negociar, tolerar la frustración..lo que supone un gran avance intelectual, social y emocional. Como manejan muy bien el lenguaje, podemos aprovechar para enseñarles muchas cosas. 

A los tres años  observa la conducta del adulto y la imita preguntando "¿se hace así?". Actúa en función del premio o el castigo. Todavía persiste alguna crisis de oposición y negativismo aunque obedece órdenes verbales.  Ya va siendo capaz de controlarse y de tener orden en sus cosas por lo que  conviene ir comentándole qué consecuencias tiene realizar la tarea o no hacerla. Si se le dan razones, puede aplazar sus decisiones.  Alcanza cierta autonomía  en las tareas de autocuidado: lavarse, comer solo, vestirse. Necesita que le sigamos recordando cóm se hacen las cosas y con qué regularidad las ha de hacer "al levantarnos decimos buenos días y vamos a desayunar".

Colabora en: 

- utilizar el váter. La mayoría ya consiguen controlar totalmente  el pis y la caca. Nos avisarán de sus necesidades pero puede que todavía necestien ayuda. 

- en su higiene: pueden empezar a lavarse la cara y las manos y a pasarse ellos solitos la esponja enjabonada durante el baño. 

- vestirse y desvestirse. Saben sacarse un jersey o una camiseta, tirar  de los calcetines y también podemos dejarles los pantalos a medio subir para que ellos acaben la tarea. 

- limpiar el polvo: es muy sencillo, les gustará hacerlo, aunque no esperemos perfección. 

-  guardar juguetes y  recogerlos. 

- Puede poner algunas cosas en la mesa como el plato y los cubiertos. 
-Aprende a compartir las cosas y a esperar su turno. 

Estas edades tempranas son excelentes para que los niños se sientan importantes participando en las tareas familiares. Compártalas con ellos.

A los 4 años: 
A esta edad, suben y bajan escaleres como los adultos, andan de puntillas, corren, manejan la pelota , saltan a la pata coja..les gusta todo lo que sea no parar y tienen un gran interés por cooperar y aprender. Estar con nosotros es su actividad favorita. 

A los 4 años comienza a comprender que hay normas y reglas para hacer las tareas de la casa. Necesita que le guien pero tiene deseos de agradar y servir y por eso suele tener iniciativas responsables como vestirse, recoger sus juguetes, controlarse en un espectáculo.

A esta edad pueden: 

- Emparejar calcentines.Mientras nos ayudan, compartimos tiempo y juegos. 
- Atar y desatar botones. Si son grandes mejor. 
- Columpiarse. En el  parque tiene gran autonomía, trepan, se tiran por el tobogán más alto. 
- Abrir y cerrar cremalleras. Son capaces de hacerlo sin peligro, aunque a veces se les olvide.
- Participar en ceremonias o espectáculos. Ya pueden hacer lo que se les pide, comportarse como requiere la ocasion, tener paciencia y entender la importancia y trascedencia de algunos actos. 
- Comer sin ayuda. Tienen capacidad para comer solos: ahora manejan la cuchara y el tenedor y probablemente, no ensucien nada o casi nada.

A los 5  años: sigue observando al adulto. Ya puede dársele responsabilidad del tipo: poner la mesa, ocuparse de algún recado, cuidar hermanos pequeños por un rato estando el adulto cerca. Es muy sensible a refuerzos y alabanzas y le agrada tener alguna responsabilidad. 

-Debe dejar ordenados los objetos que usa. Puede que no se muestren tan dispuestos pero debemos insitir en que recoja y ser perserverantes.
- Es Bastante autónomo en la comida y en su cuidado personal, se calza, se lava y va al baño solo. 
- se enjabona y se aclara solo. Debemos supervisarle. 
- Acepta los turnos de juego, aunque no siempre los respeta. Puede ayudar al cuidado de animales domésticos. 
- Debe aprender a atarse los cordones. Mejor si se lo enseñamos con una canción o cuento. 
- Abrochar hebillas. Les encantará que les compremos un cinturón como el de los mayores. 
- Vestirse y desvestirse solos. No nos necesitan, aunque a veces salgan de casa con la camiseta al revés, así que incluso podemos dejarles elegir algo, de lo que se ponen. 
- Puede ayudar en la cocina. Les encanta ser nuestros pinches y podemos pedirles que nos acerquen cosas de la nevera, que den vueltas a una mezcla, que batan un huevo..
- Hacer pis de pie (si es un niño). Los valores tienen la altura suficiente para llegar al inodoro y les gusta hacer pis como papá. 
- Ir solos al váter durante la noche. Pueden levantarse solitos y volverse a acostar. 
- Utilizar el papel higiénico. A esta edad ya deberían dejar de llamarnos cada vez que necesiten limpiarse. 

Con 5 años el niño es autónomo para hacer recados en a tienda sin cruzar la calle y le gusta pagar. Puede parecer desobediente (no quiero) porque le cuesta atender a la primera.  Ya ha aprendido bastantes conductas y aunque necesita que la persona adulta le diga lo que debe o no hacer, conviene presentarle dos opciones, para que elija, aunque no razonará por qué lo hace.

PEQUEÑAS ELECCIONES: 

Cuando demos a elegir a los niños, es mejor darles solo dos opciones y además que éstas sean posibles. Si está lloviendo y hace frío, en vez de preguntarle, qué quiere hacer esta tarde, tiene más sentido decirle: "Hoy no podemos salir a la calle, pero ¿prefieres hacer un puzzle, ver una película o ayudarme a preparar la cena?. 

 Demos información y seamos firmes: los niños deben tener la información necesaria antes de tomar su decisión. A Pablo le encantan los helados, y su madre le ha dicho que sólo uno  e puede comer, ahora él puede elegir el momento. Si el pequeño se lo come a mediodía y por la noche reclama otro, no importa que llore, grite o patalee, su madre tiene que mantenerse firme y no dárselo. Así le ayuda a saber que tomar decisiones tiene consecuencias. 

No debemos hacer preguntas trampa. ¿No crees que deberías recoger tus juguetes?. Si el objetivo es que el niño haga algo, no se le debería plantear como una opción entre vraias, ¿no crees que deberías recoger tus juguetes?..hablaemos claro, sin dobles intenciones que los niños no pueden captar. 

Dejarles equivocarse y premiar los éxitos. Los niños aprende por sistema ensayo-error, es decir, debemos permitir que nuestros hijos toene decisiones aunque se equivoquen, es la única manera que tienen de crecer.

Entre los 5 y 6 años:  Puede ser responsable de tareas domésticas sencillas y le gustará que le encarguen tareas: limpiar el polvo, recoger la mesa, preparar su ropa para vestirse, buscar lo que necesita para una actividad concreta, guardar juguetes.. No hay que olvidar que el niño sigue imitando y que es exigente en la aplicación de  la norma para todos. Por eso a los seis años puede pensar que los adultos no son justos cuando le castigan. Le agrada hacer recados y ayudar en casa y solicita control y valoración de la persona adulta. Le cuesta un gran esfuerzo cuidar las cosas y todavía las pierde o las rompe.

Entre los 6 y los 7 años: a esta edad ya suelen se responsables de las tareas de autocuidado aunque a veces sean algo olvidadizos. Con control y ayuda para evitar descuidos involuntarios, puede y debe prepararse los materiales para el colegio por ejemplo u otra actividad.Necesitan abrise a otros mundos y comienza a ser capaz de controlarse en desplazamientos como excursiones, jugar en casa de amigos o familiares, ir a comprar el pan, el periódico, bajar la basura, coger el teléfono. Puede disponer de algún dinero semanal  y aprender a administrarlo, sabiendo que, si lo gasta, deberá esperar a la semana siguiente para recibir una nueva paga. Todavía se guia por las normas y hábitos del adultos: identifica el bien con lo mandado y el mal con lo prohibido o lo que enfanda al adulto. Cumple las órdenes al pie de la letra, aunque puede tardar en obedecer (espera un momento) generalmente hasta los 8 años. Aprende costumbres sociales. Actúa de forma responsable si le ofrecen oportunidades para ello. En este momento ya se le pueden ofrecer alternativas para elegir, procurando argumentar ventajas o inconvenientes de ambas opciones y aprender a experimentar las consecuencias de sus decisiones (por ejemplo en ropa). Permita que sea su hijo el que diga la última palabra. Tiene el deseo de ser bueno y si no lo es culpa a los demás o a las circunstancias porque no soportan que le consideren malo. 
Va adquiriendo la noción de justicia y comprender las normas morales mediante ejemplos concretos.  

A los 6 años podrá: 

- dormir en casa de un amigo: porque se visten y desvisten solos, se las arreglan ara ir al baño, sus amigos empiezan a ser muy importantes para ellos, así que ¿por qué no dejarles?. 

- secarse. Nos limitaremos a echarles una manita y aprovechar para supervisar el estado de sus orejas, las rodillas, el aclarado del champú. 

- aprender la hora: en cuanto sepan los números, tendrán que aprender a contar de cinco en cinco y luego podremos enseñarles a leer la hora. 

- Echar la comida en el comedero de la mascota. Aún no se acordarán cada día, pero ya podrán hacerlo cuando se lo pidamos. 

- Colgar su ropa en perchas. Tienen la habilidad suficiente para ocuparse. 
- Poner la mesa. ¡ Y completa!. Sin olvidarse de nada. Incluso se sentirán orgullosos de lo bien que les queda y de sus detalles estéticos. 
- Colocar la compra. 
- Reciclar. 
- Pasar el plumero. 
- Clasificar la ropa blanca y la de color. Pueden irse enterando de qué se lava en frío y qué en caliente. 

 A los 7 años: saben leer y hacer cuentas con lo que pueden tener mayor autonomía.

- Tener una paga. Ya controlan las monedas, saben cuánto cuestan las cosas, lo que tienen que ahorrar para conseguirlas, lo que gstan en chcuches. 

- cepillarse los dientes. 
- sacar la basura: atarán la bolsa y si el contenedor no queda lejos, bajarán ellos mismos.
- hacer recados: comprar el pan, el periódico...siempre que esté cerca y no haya que cruzar calles. 
- Estirar su cama: no les quedará perfecta pero lo harán. 
-  regar las plantas: un día a la semana, por ejemplo el domingo, puede ser su tarea. 
- escribir la lista de la compra. 
- prepararse el desayuno: sacar lo necesario. Si hay que calentar leche mejor nosotros. 
- atender el teléfono y tomar un recado.  A esta edad deben saber cómo responder, qué información dar y cuál no, anotar el nombre o el teléfono y decir al interesado quién le ha llamado. 
- Quitar las sábanas sucias y sacar unas limpias. 
- Jugar a juegos de reglas. 

A los 8 años: comienza a adquirir autonomía personal y puede controlar sus impulsos, en función de sus intenciones. Es capaz de organizarse en la distribución del tiempo, del dinero (que puede obtener por alguna tarea doméstica) y de los juegos pero hay que darle oportunidades.  Todavía precisa alguna supervisión. En este sentido una sola mirada puede controlar su conducta. Pueden dársele responsabilidades diarias y empieza a despegarse de la dependencia del adulto: preparar el desayuno, bañarse, acudir solo al colegio etc..Empieza a distinguir la voluntad del adulto de la nomra y es consecuente en su conducta. Sabe cuándo y cómo debe obrar en situaciones habituales de su vida. La actuación de las personas adultas es decisiva, dado que si persiste una presión autoritaria, el niño se hace dependiente, sumiso y falto de iniciativa. Si por el contrario, se obra de forma permisiva, el niño se convertirá en una persona caprichosa e irresponsable. Así pues, se hace imprescindible una actitud que favorezca la iniciativa y mantenga la exigencia. A veces habrá que insistirle. Le atrae el juego colectivo y coopera en grupo. 
Es capaz de preveer las consecuencias de sus actos. 

- Prepararse la merienda. Saben buscar lo que van a tomar, abrir y cerrar envases, untar, prepararse bocadillos, mezclar cereales con leche o yogur o recoger después. 

- limpiar el baño después de usarlo. Pasar la fregona por el suelo del cuarto de baño o quitar los pelos de la bañera. 

- doblar ropa limpia. Pueden aprender cómo doblar camisetas, pantalones y guardar las prendas en sus cajones o armarios. 

- Coser botones: es fácil además de útil y a los niños le resulta divertido. Ojo, empecemos por utilizar materiales especiales. 

- colocar el lavaplatos y ponerlo en marcha. Aprovechar el máximo de espacio, poner el detergente, vaciarlo cuando termine el programa. 
- cruzar solos la calle.

Entre los 8 y 11 años: Ya es bastante autónomo en lo que supone cuidado personal, pero todavía necesita que se lo recuerden. Remolonea para ir a acostarse. Reclama habitaciónpropia. También es bastante autónomo en sus intenciones y por lo tanto,en su responsabilidad. Es capz de cuidar hemanos menores y protegerlos. 

A esta edad tiene un "orden" y no le gusta que le toquen sus cosas, ni que entren en su habitación para revisarle". Suele tener una organización propia para sus materiales, ropas, ahorros..Puede encargarse de alguna tarea doméstica  (barrer, recados, mesa) e incluos animarles a realizar tareas por otros (recoger lo que otro ha dejado olvidado, buscar lo que otro ha perdido, limpiar lo que otro ha ensuciado), en definitiva el hoy por tí mañana por mi..  Le gusta que se le recompense por la tarea que se le encomienda. 

Aunque aparezcan rasgos de dependencia, le gusta tomar decisiones y oponerse al adulto con cierta rigidez. Es capaz de elgir con criterios personales. Se hace estricto, exigente y riguroso. 
En estos casos en los que el juego de hacer tareas del hogar ya no se percibe como tal sino que es percibido como obligación. Los padres puede estimular a los niños ofrecieéndoles alternativas Ej (Veo que te aburre recoger la mesa, pero seguro que podrías ocuparte muy bien de regar las macetas") o premiarles esporádicamente ("Hoy has ordenado tus libros muy bien, así que luego jugaremos juntos un rato"). 

Se identifica con su grupo de amigos en el que cada uno tiene un rol y se acata lo que dicta el jefe de la pandilla. Por contra empieza adesconfiar de la autoridad de los padres y pueden aparecer conflictos.
Reconoce lo que hace mal, pero siempre busca excusas, aunque para los demás suele ser muy estricto. Protesta si se le casgiga y tiende a ocultar sus fechorías a la familia. Le gusta que le dejen decidir por sí mismo  y que no le manden (10 años) Tiene necesidad de afianzar su yo frente a los demás, de ahí su resistencia a obedecer y su afán de mandar a otros niños menores. Conoce sus posibilidades, decide y reflexiona antes de obrar, aprende de las consecuencias y se siente atraído por los valores morales de justicia, igualdad, sinceridad, bondad etc..

A los 9 años por ejemplo querrán saber cómo funciona todo, les itneresa la informática, les gusta hacer deporte, pero a unos habrá que animarles y a otros habrá que renarles. A esta edad podrán: 

- Quedarse un rato solos (de día). Si tenemos que salir a hacer la compra o alguna gestión en el banco, si queremos apuntarnos a clase d epilates, ya pueden quedarse solos, aunque antes habrá que ver si están preparados. 

- Lavarse bien la cabeza: hasta ahora puede que le quedaran restos de champú o suavizante..pero seguro que ya lo hacen perfectamente. 

- Preparar una cena sencilla. Elaborar un sandwich, poner aperitivos en un plato, hacer una ensalada, cuidar la prsentación. 

- Coser. Pueden hacer dobladillos, pequeños zurcios..
- Servir bebidas calientes. 
- limpiar el coche. Es un trabajo extra . Pueden limpiar los cristales por dentro, pasar el aspriador o dejar la carrocería reluciente con un cubo y un cepillo. Si queremos podemos darles un dinerillo por lo bien que ha quedado. 
- Poner la lavadora. Si desde pequeños nos han ayudado, ya pueden encargarse de la colada. 
- Calentarse la comida en el microondas. Aprenderán perfectamente cómo funciona y sabrán ser cautos por si el alimento quema. 

 Entre los 11 y 12 años: la influencia de los amigos comienza a ser decisiva y su conducta estará influenciada en gran parte por el comportamiento que observa en sus amigos y amigas o compañeros de clase. Los hermanos y hermanas mayores tienen más influencia sobre ellos que los padres. Aparece una etapa en la que la crítica suele ser muy frecuente y dirigida hacia sus padres y profesores. No le gusta que le traten de un modo autoritario, como a un niño; reclama autonomía en todas sus decisiones. 
NEcesita tener amigos; es leal al grupo y su moral es la de sus iguales, a los que imita en la forma de vestir, en los juegos, las aficiones. Quiere ser como los mayores. Tiene sentido de responsabilidad. Trata de cumplir sus obligaciones y se hace más flexible en sus juicios. Su comportamiento es mejor fuera del entorno familiar. Tiene capacidad para valorar lo bueno o malo de sus acciones , puede pensar en las consecuencias, conoce con bastante objetividad sus intenciones y desea obrar por propia iniciativa aunque se equivoque. 

Entre los 12 y los 17 años: a esta edad saben realizar la mayoría de tareas pero les cuesta esforzarse y realizarlas con regularidad. Es la etapa de negociación con los hijos. Negocie con ellos en qué tareas quieren participar y qué ocurrirár tanto si colaboran como si no lo hacen. En este sentido, deje que experimente las consecuencias acordadas previamente con él.
Estas fases que hemos descrito no deben entenderse nunca de forma estricta o  cerrada sino como una referencia.

Os dejamos a modo de orientación algunos de los hábitos que los niños pueden adquirir por edades: 

Vestido

3 años- Se quita los pantalones del pijama y a ropa fácilmente. Se desviste solo y empieza a vestirse con ayuda.No diferencia el derecho del revés de la ropa.
4 años.  Se  pone y quita los zapatos y la ropa fácilmente o con poa yuda. Distingue el revés y el derecho de la ropa y sabe abrocharse los botones.
5 años- se desnuda y viste con autonomía. Distingue la ropa sucia de la limpia. Dificultad atándose los cordones.
6 años- Se viste y desviste solo y puede preparar la ropa con ayuda.
7 años- es capaz de ordenar y cuidar sus ropas.
 Le agrada que le valoren cuando se viste solo y con rapidez. Puede limpiarse los zapatos.
8 años- autónomo con ligeras supervisiones. Elige su ropa según el tiempo y las circunstancias.
11 años- es autónomo y selectivo. Elige ropas.


Higiene:

3 años- se lava y seca las manos. Va solo al WC.
4 años- se lava la cara, se peina, se limpia
 los dientes. Controla esfínteres .Va solo al WC.
5 años- se limpia cuando va al WC. Se 
seca después de la ducha. Si se le recuerda se lava las manos antes y después de las comidas.
6 años- se ducha solo aunque necesita que le preparen el baño. Se peina solo si lleva el pelo corto.
7 años- se baña sin ayuda. REmolonea para lavarse.
8-10 años: hay que recordarle de vez en cuando hacer algo relacionado con el autocuidado. 
10-11 años- puede tender al descuido personal.

Comida:

3 años- come solo utilizando la cuchara y el tenedor no derramando mucha comida.
4 años- come de todo, usa tenedor y cuchara y está sentado correctamente cuando come.
5 años. Corta comidas blandas con el cuchillo.
6 años- Come con autonomía y le gusta probar alimentos nuevos. Se pone agua, zumo, leche. Pliega servilletas.
11 años- es selectivo y caprichoso  eligiendo alimentos.

Orden:

3 años- empieza a guardar sus cosas
4 años- Recoge todos sus juguetes.
5 años- Deja la ropa ordeanda si se le indica
6 años- Ordena su habitación, Deja en su lugar las cosas, aunque le cuesta esfuerzo.
8 años- le gusta poseer y ordenar sus cosas pero necesita tiempo y sitio suficientes. 
              Cuida la ropa, la cuelga y ordena. 
9 años- Tiene un orden y no le gusta que le toquen sus cosas ni que entren en su habitación.
10 años- Sabe distribuirse el tiempo y hace las actividades ertienentes. Planifica sus actividades idiarias y se administra sin necesidad de control.

Desplazamientos: 

4 años: Puede controlarse y se detiene atnes de cruzar, espera la indicación del adulto.  
6 años: autónomo en desplazamientos muy conocidos y próximos.
7 años: puede hacer compras en el barrio. 
9 años: quiere  ir solo al colegio y no le gusta que le acompañen.
10 años: puede hacer recados aunque la tienda esté lejos. 

Sueño: 
5 años: cumple los horarios de sueño aunque opone alguna resistencia. 
6 años: duerme toda la noche y se levanta cuando se le llama (puede hacerse el remolón)
7 años: se acuesta y se levanta solo.
 10 años- No está conforme con los horarios de acostarse.

¿Qué hacer cuando se niega a realizar una tarea?

Esta conducta puede obedecer a múltiples causas. Conflicto persona, celos, oposicionismo propio de algunas edades o desobediencia ptaológica, en cuyo caso será prioritario resolver el problema afectivo. 

NO haber sufrido habitualmente las consecuencias negativas de una conducta irresponsable. Por ejemplo pasar hambre cuando no ha llevado el bocadillo, llegar tarde al colegio, perder el autobús..Para aprender de los errores u olvidos, es conveniente que no se impida que el niño padezca las consecuencias naturales de sus decisiones. 

Incumplimiento de amenazas o casgios. Antes de expresar una amenaza o castigo convien pensar si se puede llevar a cabo y si es adecuado o proporcionado. 

Si el niño se manifiesta incompetente diciendo: "no sé o "no puedo". Los padres considerarán si es real es incapacidad y le animarán a ue realice la tarea, ayudándole si es necesario. 

Si busca excusas para no hacer algo, convien desmotnar la excusa dando razones con actitud serena. Hay que mantener la exigencia sin hacer concesiones gratuitas. En este caso también podemos dar a elegir entre dos opciones negociando hacer una u otra.

Si la conducta obedece a una actitud de rebelión "no quiero, puede tratarse de un proceso de desarrollo personal en el que el oposicionismo es un medio para forjar la personalidad. Si se dan ocasiones y oportunidades para dialogar, es problable que no se llege a esos extremos. En cualquier caso, conviene actuar con serenidad y coherencia, para no crear tensión en el momento y mostrarle claramente las consecuencias de su acción y no ahorrárselas. 
Un ejemplo es esta situación en la que una madre se hartó de recoger los juguetes de sus hijos. Les dijo que si ella tenía que hacerlo y ellos no colaboraban no habría  tiempo para leerles un cuento después de la cena. Aunque protestaron al principio, se mantuvo firme y ese día se quedaron sin lectura. Al día siguiente pasó lo mismo. Pero al tercero, las cosas habían cambiado: el mayor empezó a guardar sus cosas tímidamente y enseguida el pequeño le imitión. Ahora solo tiene que avisarles de que es hora de recober y ellos se ponen manos a la obra. 

HABILIDADES DE AUTONOMÍA SOCIAL
Las habilidades de autonomía social,  nos permiten relacionarnos con los demás sin conflictos, con el autocontrol necesario para pensar antes de actuar.Las habilidades de autonomía social incluyen el desarrollo de competencias socioemocionales entre las que se incluyen las habilidades sociales y de comunicación y las habilidades emocionales intra e interpersonales. 


Las competencias socioemocionales ( o el desarrollo psicosocial), son un aspecto básico del desarrollo del ser humano y de su preparación para la vida. Ello incluye habilidades de comunicación intrapersonal e interpersonal, gestión de emociones, autorregulación de conducta, conocimiento social (es decir qué es lo que en las diversas situaciones se espera de las personas)   valores morales. 

Los orígenes de la vida social y emocional, se sitúan en el apego, en la vinculación afectiva del recién nacido con sus cuidadores principales. Éste es el sistema relacional básico que una vez formado va a regular a los demás. 

La etapa de los 3 a los 6 años, es considerada crucial para la estructuración de la personalidad infantil. Implica cierta conflictividad en las relaciones cotidianas. Conflictividad que tiene que ver en parte con el inicio de la propia identidad y la afirmación de la autonomía. Es en esta etapa que se conforman los rasgos de personalidad y de relación más relevantes. 

La etapa de los 6 a los 12 años, una etapa más tranquila en el plano afectivo, los niños consolidarán muchos aspectos de su desarrollo psicosocial que se habían ido forjando en años anteriores. A los 6 años, puede avanzarse la personalidad de un niño. Las bases de la personalidad están ya construidas  y aunque las modificaciones sean posibles , lo harán sobre cimientos ya construidos. 



  •  HABILIDADES SOCIALES Y BUENOS MODALES

Las primeras relaciones sociales se establecen en casa con la familia. ¿Cómo enseñarles a ser socialmente habilidosos?
Si los padres son amables y agradecidos, usan los buenos modales, probablemente los hijos también lo serán. 



Otras muchas de estas habilidades se establecen a través del juego con otros niños desplegándose la siguiente evolución como pauta general: 

 De 0 a 1 1/2 medio: Desde que el niño nace, está preparado para relacionarse con los que le rodean. Al principio serán la madre, el padre, los hermanos, familia, pero a partir del año  y medio  será bueno que empiece a relacionarse con otros. Es un buen momento para llevarle al parque, invitar a casa a amigos con hijos o buscar actividades en las que participen otros niños. Sus relaciones serán elementales  pero le servirán para "invetigar" con sus iguales: tocará su cara, su pelo, querrá el juguete de otro..Situaciones de contacto en las que el juego nunca será en grupo todavía.

A los 3 años:  los niños comienzan su propio proceso de socialización y afrontan la resolución de los primeros conflictos. Es imprescindible que se relanNecesitan que les ayudemos a hacerlo, enseñándoles a identificar cuál es el problema, qué sienten ante el problema y a pensar en las alternativas para solucionarlo. Las habilidades de autonomía social,  involucran la gestión de las propias emociones como habilidad personal, también el entrenamiento en la toma de decisiones y el aprendizaje de la responsabilidad. 

- colabora en los juegos pero lo hace en paralelo, en grupos de dos o tres niños. 
- Puede eseperar su turno de juego y participar cuando le toca.
- Imita a la persona adulta y colabora con ella.


A los 4 años: siguen las características generales de los 4 años pero ..
 - Acepta turnos de juego aunque no siempre los respeta.
- Escenifica juegos en los que imita a la familia o escenas del colegio.
- Suele inventar amigos imaginarios.
- Se asocia a grupos reducidos para jugar y le gusta participar en los juegos cooperativo. 

- Se interesa por lo que está bien o mal. 
- Cuando hace algo mal es capaz de reconocerlo aunque no siempre. 
- Sabe lo que puede comprar con una moneda.


A los  5 años:
- Juega con otros niños y niñas y tiene iniciativas.
- Le gusta mandar a los demás y proteger a los hemranos menores.
- Le siguen gustando los juegos de imitación: carteros, médicos, maestros.
- Entiende y respeta reglas sencillas del juego.
- Es bueno lo uqe la persona adulta manda y malo lo que está prohibido.
- Comprende y respeta normas de puntualidad y de orden.
- Sabe cuando se porta bien.
- Niega su propia culpa y acusa a otro. 


 De 6 a 9 años: 
A estas edades, desean pasar más tiempo con los amigos y jugar a juegos colectivos. No obstante grupo y amigos siguen siendo poco estables y variarán en función de sus intereses y gustos. Si al niño no le atrae jugar al balonesto, cambiará de grupo y se irá, por ejemplo,  con los que haen teatro si se siente más identificado. Los niños serán capaces de aceptar las reglas de convivencia en las que los límites serán exigidos por sus propios compañeros. Aunque discutan por cosas, ya son comprensivos, cederán e incluso mediarán en los conflictos ellos solos. Son capaces de autocontrolarse Durante esta etapa, en la que se sienten mucho más independientes, será cuando soliciten ir a casa de algún amigo a pasar la tarde o la noche.


A los  6 años: 
-  Juega en grupos de tres o más. Acusa a los compañeros/as.
- No acepta de buen grado perder en el juego y suele hacer trampas para ganar.
- Es capaz de comprender las reglas del juego.
- Es bueno o malo según la aprobación de los mayores.
- A veces no tiene claro si su conducta es buena o mala.
- Niega su culpa cuando se le pregunta directamente, pero la admite cuando se le pregunta ¿Cómo lo has hecho?.
- Cumple órdenes al pie de la letra.


A los 7 años: 

- es muy amigo de sus amigos y se siente mal si le engañan o le mienten. Aparece el espíritu de cooperaión y participación y la capacidad de controlar sus emociones.
Puede acusar a otros si ve que hacen algo mal.
Suele participar en grupos del mismo sexo.
Participa en juegos colectivos y no le gusta perder.
Tiene sentido de la justicia y conoce cuando obra bien.
vive de acuerdo con las normas del bien y del mal.
Le preocupa portarse bien aunque , a veces, no lo consigue.
Muy sensible a la crítica, puede llegar al llanto. 



A los 8 años:
- participa en los juegos colectivos, sigue las normas y las relaciones con el grupo son amistosas.
Es cooperador y tiene iniciativa.
Sabe adaptarse y actuar con corrección en situaciones sociales.
Respeta la norma de un modo rígido. Es veraz en asuntos de importancia.
Responsable de sus actos, admite la culpa y pide perdón.
Tiene sentido de la responsabilidad y trata de ser consecuente en sus actuaciones. 


De los 9 a los 12 años: 
Sus relaciones se vuelven más estables y duraderas y se sienten identificdos con algún compañero al que consideran amigo inseparable.


A los 9 años: 
-Le entusiasma la competencia y la competición.
- Busca el amgio/a del mismo sexo y le parece que va a ser para siempre.
- En el juego se relaciona con los de su mismo sexo y provoca a los del sexo contrario.
- Es leal con sus amigos pero le gusta poner apodos cariñosos.
- Le gustan los juegos que tienen reglas y las asume como algo sagrado.
- Aprende a anteponer los intereses del grupo a los suyos.
- Es capaz de guardar los modales de comportamiento en sus relaciones y comprende los puntos de vista de los demás.
- Todavía su moral es la de los padres o del profesorado.
- Es estricto y rígido, no admite otros planteamientos, aunque trata de comprender.
- Busca la justicia y no tolera las injusticias.
- Puede ser crítico con el comportamiento de las personas adultas. 


A los  10 años:

- Eligen los amigos/as en función de sus gustos y aficiones y les gusta integrarse en el grupo. 
- Funcionan en pandillas del mismo sexo y se distancian del otrol.
- Son leales para con sus amigos.
- Les gustan los deportes y los juegos de calle con reglas.
- Saben organizar reuniones de amigos/as.

- Tiende a tener un código moral severo y poco flexible.
- Está interesado por el bien y el mal.
- Da importancia al apredizaje de las normas cíficas y de urbanidad.
- Suele ser solidario y cooperador.
- Recorre el barrio en pandilla.
- Critica con objetividad y acepta el punto de vista de los demás.
- La justicia cobra importancia para él o ella. 


A los 11 años
- Desarrolla mucha actividad con el grupo de amigos y amigas.
- Se vuelve crítico/a con los amigos/as y riñe por tonterías. En el tercer ciclo, surgen las primeras diferencias de comportamiento social de niños y niñas, reducción de grupos de amigos, oposicion del mundo social y edad de los secretos. Además, nos encontramos en el comienzo del pensamiento abstracto, separación del mundo interior del exterior y constitución de un sistema de valores y conductas sociales.
- Disfruta con juegos de esfuerzo físico y competición.
- Es la edad en la que predomina el sentido social. 


12 años-: 

Es dependiente del grupo o cuadrilla. Confía en sus amigos y repudia al que se sale de la forma del grupo, al que acusa.
Va con niños mayores y no le gusta que lo traten como a un niño.
Va al cine con sus amigos/as.

 
  • HABILIDADES EMOCIONALES
Los niños actúan muchas veces movidos por una emoción. Sienten tristeza, lloran, sienten enojo y pegan, sienten vergüenza y se ríen o miedo y gritan. Entre la emoción y la acción falta una herramienta que nos corresponde enseñar que es la capacidad de pensar (habilidades de pensamiento) antes de actuar y la capacidad de desarrollar el autocontrol necesario para no dejarse atrapar por las emociones sin aprender a convivir con ellas, gestionarlas y desenmascararlas. 

Por ello, las habilidades de autonomía social en esta edad, están muy relacionadas con el    establecimiento de normas y límites sistemáticos y consistentes  puesto que son una herramienta más para la educación emocional y social de los niños. 

Hablar de límites y normas,  significa que hemos de dejar claro qué se puede y no se puede hacer y por qué. Esto ha de aplicarse siempre, tanto por parte de la madre como del padre, que procurarán ponerse de acuerdo previamente y nunca discutir, las normas o su cumplimiento delante de sus hijos. 

La rabieta es una conducta típica de los  3 años , en la cual los padres  ponemos a prueba el manejo   de normas y límites. A los 2 y 3 años, las emociones de rabia y enfado ante la frustración son muy intensas en los niños, como a los 3 y 4 años los es el miedo (espcialmente a la oscuridad).

Nunca una rabieta ha de finalizar porque el protagonista ha conseguido lo que quería.  Hemos de ayudar a nuestros hijos a salir de una rabieta y aprovecharlas para entrenarlos en la resistencia a la frustración y el respeto a la autoridad de los padres. 

Si el padre y la madre resisten en no dar a su hijo lo que quiere aunque tenga una rabieta en público, éste aprenderá que se hace lo que dice la madre o el padre y que no siempre en la vida podemos tener todo lo que queremos. 

Si por el contrario, el final de la rabieta es que el niño se sale con la suya, lo que el niño aprende es que lo que dicen los padres no vale y que él puede hacer o exigir aquello que quiera.  Manteneos pues firmes, vuestros hijos os lo agradecerán cuando crezcan.


Perto también el desarrollo de estas habilidades está ligado a las habilidades emocionales. En este sentido¿Cómo debemos trabajar la autonomía social? Trabajando las emociones, que son muy intensas y variables en en los niños menores de 6 años.  He aquí algunas  claves: 

¿CÓMO HACER HIJOS EMOCIONALMENTE SANOS ?

1. Facilitando que se conozcan a sí mismos

- Escuchando activamente al niño para que se sienta escuchado y comprendido, para que conozca los sentimientos que le llevan a actuar para que pueda expresar lo que siente con naturalidad. Una buena escucha activa requiere: 

  •   Aceptar y respetar los sentimientos del niño, sin decir cosas como "Bah, eso es una tontería , y ¿por eso te pones triste? ". Cuando un niño se cae al suelo por ejemplo, necesita sentir libertad para llorar..y no necesita oír comentarios como ¡venga no llores que no te has hecho sangre!¡ eso te pasa por no darme la mano!. Es posible que no haya motivos para preocuparse pero  seguramente haya sentido miedo o vergüenza, y los adultos estamos para ayudarle a superar este momento de desconcierto y no para reprocharle su reacción.  Usemos en momentos de tensión frases reconfortantes como:

    "Qué golpe te has dado, ya sabes que al principio duele mucho pero luego se va pasando"..
    "Ven que te abrazo hasta que se pase el susto".
    "Llora, llora..que después verás que te sientes mejor"
    " Venga cuando consigas tranquilizarte, verás como lo ves todo más fácil"
    " Normal, que te sientas enfadado por". 

    -  a veces , tendremos que tener que escuchar sus rabietas que también son parte de su crecimiento personal  indicando por qué pueden estar haciendo eso y las alternativas que tienen. Construir un rincón de pensamiento en casa donde el niño o la niña tenga su espacio de reflexión cuando esté enfadado. 
  •  
     
  • Escuchar con atención sin decir lo que hay que hacer. No forzarle con interrogatorios que puedan llevarle a huir de la comunicación. Reconocer los sentimientos de forma verbal y no verbal: asentir con la cabeza o decir palabras cortas (vaya, ajá..). Ayudarle a centrarle en el tema cuando se pierde en los detalles.
  • Escuchar de manera activa y reflexiva, resumiendo lo que has escuchado lo que crees que el niño siente y dice  y  usando frases espejo "veo que te has hecho daño". Nombrar los sentimientos. Ellos necesitan que les reflejemos de alguna manera lo que sienten y piensan porque solo así les ayudaremos a conocerse, a relacionarse mejor con su entorno y a canalizar lo mejor posible su mundo emocional.
  • Ofrecer tu consejo pero sin imponerlo. Podría empezar por dejarle que él piense en las soluciones: " ¿Qué se te ocurre que puedes hacer la próxima vez para no...?". Explicarle que entender las emociones de los demás, no es aprobar lo que hacen ni estar de acuerdo con ellos necesariamente.
- Aprovechando las situaciones cotidianas para contarle cómo se siente: "Te habrá dado vergüenza decir eso delante de todos" y también hablar de cómo nos sentimos nosotros: "Yo en cambio estoy muy orgullosa de que haya sido capaz de defender tus derechos"..

- haciéndoles partícipes de historias o experiencias pasadas...Cuando mama tenía cinco años sentía mucho miedo, como tú a...finalmente aprendió que..

 - Jugando a descubrir emociones, poniendo cara a las diferentes emociones que sienten en determinadas situaciones.: asombro, llanto, duda, alegría, rabia, amor, miedo, tristeza, enojo. Si plastificamos unas caras podremos utilizarlas en el rincón de las emociones para hablar de lo que sentimos.

2. Facilitándoles el identificar sus emociones

- Poniendo palabras a sus actitudes leyendo más allá de la conducta: "Te sientes decepcionado porque Laura no te ha llamado para jugar"; "Te sientes impaciente porque quieres jugar a la consola y ahora está tu amigo"; "Pareces un poco preocupado por como te salió el dibujo".Los padres podemos ayudarles a identificar sus sentimientos, ofreciendo alternativas. . Ej. un niño en un supermercado mientras sus padres miran unos productos empieza a corretear por todo el supermercado. La madre le dijo: "hijo", ¿te das cuenta que el aburrimiento te hace haer cosas que en un supermercado no se deben hacer? Te propongo que mientras los papás hacen estos, busques en el pasillo de los juguetes un dinosaurio. Esta actividad además de evitar la reprimenda,  motivó al niño y durante un buen rato estuvo jugando a buscar animales.


- las emociones no son malas ni buenas, solo está para ayudarnos a enfrentar la vida de la mejor manera posible. No hay por tanto que ocultarlas  o reprimirlas pero tampoco hay que dejar que dirijan nuestra vida y condicionen nuestro pensamiento. 

- compartir las emociones con nuetros hijos. Hoy me siento triste por..lo enfrento de este modo..saco en positivo en esta situación. Servirnos de los cuentos como herramienta básica y también de marionetas o teatrillos, usar caretas de distintas emociones. 

- ayudándoles a desenmascarar emociones en otros: le podemos mostrar diferentes caras o situaciones y explicarle que detrás de una actitud negativa , por ejemplo un niño que pega, hay un emoción. Aquí os dejamos algunas frases que reconocen emocines. 
 "Ese niño se siente celoso porque  porque eligieron a Miguel y no a él"."¿Por qué crees que tu amigo ha hecho eso?."

3. Aprender a manejarlas a su favor, expresándolas de una forma que no se dañe a sí mismo ni a los demás. 

- reforzando positivamente a nuestros hijos y recordar los límites de lo que está bien y está mal. Sin límites no hay libertad, nos lo agradecerán de por vida.Ej. "Sé que estás enfadado y sientes rabia, pero no voy a comprarte eso".

- expresando las consecuencias de su comportamiento. "Cuando tú me gritas yo me siento muy apenado"..

- convertir la familia en campo de prácticas, el espacio donde padres e hijos puedan intercambiar vivencias y emociones. Para ello recordar que los primeros que tenemos que atrevernos a "desnudarnos" emocionalmente hablando somos los adultos. La respuesta que recibiremos de nuestros hijos será su infinita confianza en nosotros.  

- Escuchando en silencio y atentamente lo que nuestro hijo/a nos cuenta. 
- Aceptando y reconociendo los sentimientos de nuestros hijos verbalmente. Por ejemplo "Entiendo que te hayas enfadado con tu hermano, pero díselo con palabras, no a golpes".

- Ayudar a identificar sus sentimientos poniéndoles nombre . ¿Parece frustrante no?. 
- Podemos conceder los deseos en la fantasía. Por ejemplo.  "Ojalá pudieras hacer que el plátano madurara ahora mismo!". O si fuera posible ordenaría al cielo que dejara de llover e iríamos al parque"
-Favorecer la participación de los hijos en decidir algunos asuntos y elegir entre posibilidades.

 Si observamos estas pautas, tendremos hijos e hijas con autodisciplina, que sabrán regular su conducta y comportarse ante las distintas situaciones, acomodando las propias necesidades y deseos a los de los de más, pero sin perder su identidad y sin despersonalizarse. 

Además, la autodisciplina permite al niño, además, dejar de pensar en sí mismo, precisamente porque es autónomo, libre y puede abandonar su egoísmo y salir hacia los otros para proporcionarles comprensión, entendimiento y afecto.

¿QUÉ CONTENIDOS SON LOS ADECUADOS PARA FAVORECER UNA BUENA "ALFABETIZACIÓN EMOCIONAL?

LOS CONFLICTOS PSICOSOCIALES
En vez de centrarse en el desarrollo cognitivo, sin embargo, él estaba interesado en cómo los niños se socializan y cómo esto afecta a su sentido de identidad personal. La teoría de Erikson del desarrollo psicosocial está formada por ocho etapas distintas, cada una con dos resultados posibles. Según la teoría, la terminación exitosa de cada etapa da lugar a una personalidad sana y a interacciones acertadas con los demás. El fracaso a la hora de completar con éxito una etapa puede dar lugar a una capacidad reducida para terminar las otras etapas y, por lo tanto, a una personalidad y un sentido de identidad personal menos sanos. Estas etapas, sin embargo, se pueden resolver con éxito en el futuro.
Estos serían los conflictos con implicaciones emocionales y sociales por los que los humanos pasaríamos y por ello hemos de ajustar la educación para resolver con éxito estos conflictos. 
     0-1 año: confianza versus desconfianza. (¿Puedo confiar en los otros o no?)
    1-2 años: Autonomía vs vergüenza, duda. (¿Puedo hacer coas por mí mismo o me sentiré avergonzado de mi independencia?)
    3-4 años: Iniciativa versus culpabilidad. (¿Puedo empezar a actuar por mí mismo o debo hacer sólo lo que los otros  quieren que yo haga?). 
    Infancia media: Competencia versus inferioridad. (¿Puedo hacer cosas bien o soy un fracaso?)
     
    Adolescencia: Identidad vs. confusión de identidad(¿Sé quien soy o estoy confundido acerca de quien debo ser?)
    Adultez temprana: intimidad versu aislamiento. (¿Puede sentirme bien, con otros, en la intimidad o debo aislarme?).
    Adultez media: Productividad versus estancamiento. (¿Puedo mantener mi producción creativa o debo permanecer al margen de la actividad cotidiana?).
    Adultez: Integridad vs. desesperación.(¿Me siento bien con la vida que viví o estoy desesperado con la vida que he llevado?).
    Vejez: Integridad vs. desesperanza. (Me siento bien con la vida que estoy viviendo o me desespera el tiempo pasado?) .

LAS HABILIDADES LINGÜÍSTICAS Y COMUNICATIVAS, HABILIDADES SOCIALES

El desarrollo de las habilidades lingüísticas y comunicativas permite establecer buenas relaciones con los demás, con uno mismo y resolver conflictos con el otro, por lo que se trata de otro de los aspectos a trabajar dentro de la autonomía social. 

El lenguaje,(verbal y no verbal)  está detrás  de toda comunicación, es decir, la fundamenta y hace posible. Para desarrollar el lenguaje especialmente verbal,  cabe  priorizar la conversación familiar con nuestros hijos en detrimento de la televisión. invite a sus hijos a contar sus experiencias para crear un clima de confianza y diálogo y hágalo usted también. De esta forma, no sólo podremos ser un modelo para ellos ayudándoles a hablar correctamente, sino que también podremos establecer una relación de afectividad y de confianza,  por la que es más fácil razonar con ellos, conocer sus necesidades, su forma de ser para influirles en su aprendizaje  y a la vez hacerles sentir importantes y queridos.



EL JUEGO Y LA RELACIÓN CON IGUALES

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Estrategia didáctica de primer orden sobre todo en las primeras edades. Gracias a él aprenden propiedades de los objetos y leyes que los gobiernan, desarrollan la cratividad, se afirman sentimientos de seguridad, confianza y dominio del entorno, también consolidan el sentimiento de filiación social y favorecen la aparición de actitudes cooperativas.

Podemos clasificar el juego en función de varios criterios según (Moreno 2007):

En función de los temas: 
- Juego sensorial (manipular, golpear, chapotear). 
- Juego con movimiento (correr, saltar).
- Juego simbólico (usar algo como si fuera otra cosa). 
- Juego rudo- desordenado (simular peleas).
- Juego verbal: (juegos de palabras, ritmos, cadencias). 
- Juego socio-dramático (tenderos, médicos, casitas). 
- Juego constructivo (torres, puzzles, dibujar). 
- Juegos de reglas (ajedrez , fútbol). 

En función de la madurez: 
- Juego solitario (solo a menudo con juguetes, pero sin esfuerzo por relacionarse con otros). 
- Juego de espectador (ver jugar a otros sin participar). 
- Juego paralelo (junto a otros, pero no con otros). 
- Juego asociativo (interactuar compartiendo materiales y siguiendo iniciativa pero sin cooperar). 
- Juego cooperativo (coordinar esfuerzos para lograr metas comunes. 

 JUEGOS POR GRUPOS DE EDADES


Primeros Descubrimientos (0-3 meses): Etapa de estímulos. Los juguetes ideales son los móviles de cuna, los carrillones con música y los objetos ligeros y fáciles de agarrar.
Actividades y Juegos (2-9 meses): Etapa de emotividad. Los juguetes deben ser musicales y los cuentos deben tener ilustraciones y sonidos repetitivos.
Aprendizaje (9-12 meses): Etapa del desarrollo motriz. A esta edad, resultan esenciales los juguetes en los que el niño pueda montar o subir, así como los que sirvan para construir o destruir.
Exploración y Movimiento (12-24 meses): Etapa de exploración. Es un periodo ideal para introducir los juguetes bilingües, así como cuento con ilustraciones para que ellos mismos pasen las páginas.
Hacerse grande (24 meses): Etapa de sociabilización. A partir de esta fase, el niño necesita juguetes que le permitan inventar personajes y actividades. 



En el primer año de tu bebé,necesitará

Juegos y juguetes musicales
ordenar figuras/números/animales
Apilar anillas/cubos/bloques
Casa/tienda de muñecas
Utensilios para jugar a las casitas: cacharritos de cocina, cepillo y recogedor de juguete. 
Jueguetes de empujar y tirar, como perros y gusanos con cuerda o andadores de actividades. 
Puzles de madera grandes para suelo. 
Pinturas y ceras para dibujar con los dedos (si el bebé es muy avanzado). 
Cuentos, sobre todo de tela y de cartón. 
Juguetes de pulsación con piezas giratorias. 
Pelotas blandas. 
Balones hinchables en los que apoyarse
Peluches blandos y suaves
Tapers o botes de plástico y cucharas de madera
Marionetas
Trenecitos de actividades.
Muñecas
Cajas
Juguetes de baño
Cubos
Llaves y teléfonos móviles de plástico
Teléfonos de plástico
Bicios o vehículos de madera
Cojines
Burbujas
Almohadones
Bufandas de colores
Espejos
Tuneles
Tú.



COMIENZAN EN LA ESCUELA INFANTIL: 3-6 AÑOS 



 APRENDIENDO LAS VOCALES












DESARROLLO MATEMÁTICO INFANTIL

APRENDIENDO LOS NÚMEROS

 eSTIMULACION TEMPRANA PARA 2 Y 3 aaños : añadir video










 

Páginas interesantes:

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APRENDER A LEER






DESARROLLAR LA CREATIVIDAD

Cuando hablamos de creatividad, pensamos de inmediato en el talento artístico. Pero la creatividad se aplica y expresa también en otras áreas. Por ejmplo, cuando un niño convierte una cuchara de madera en una espada de pirata y al día siguiente en el micrófono de un cantante, está dando muestras de su espíritu creativo. Lo mismo sucede cuando usa la mesa del comedor para transformarla en un avión. 

Tu hijo es imaginativo por naturaleza, todos los niños pequeños lo son, aunque tal vez no sepa por donde empezar. Debes ayudarle a que desarrolle su potencial creativo, a través del juego, aspecto que le acompañará toda su vida si nadie se empeña en destruirlo. 

Proporciónale materiales y un entorno estimulante, esto es: espacio, materiales y juguetes adecuados, así como oportunidades suficientes de jugar. Nuestro papel es darles estímulos, sugerir, mostrar caminos, no dirigir su juego. NO  hacer su "trabajo por ellos. La creatividad también exige tiempo de reflexión, concentración e introversión.


 Cuando usas tu imaginación y le animas a que utilice la suya 
("Mira, soy un tigre en la selva"), estás animando a su cerebro a que forme "conexiones de imaginación" propias.

¿Qué es la creatividad?

La creatividad es la capacidad para producir cosas nuevas, llegar a conclusiones que no existían y resolver problemas. 

Es muy interesante escuchar estos dos vídeos sobre la importancia de la creatividad en los niños y en los adultos.

  

Algunas claves para potenciarla

Ofrece ejemplos

Leer historias juntos acerca de tierras y gente desconocidas es una buena forma de animar su fantasía. Mirar libros que aumentan su vocabulario de palabras o imágenes también puede ayudar. (¿Cómo puede imaginarse que es una tortuga si nunca ha visto una?). Escoge libros con muchos dibujos grandes y de colores y disfruta del hecho de que ahora mismo, antes de que tu hijo aprenda a leer y exija que sigas el texto estrictamente, puedes leerlos como quieras y hasta cambiar partes de la historia. Lo que su cerebro quiere ahora es entrada de información. Muéstrale dibujos de todo tipo de cosas, desde escarabajos hasta pterodáctilos; haz sonidos para los animales y los vehículos, adopta voces especiales para los diferentes personajes y habla acerca de lo que pasó o de lo que podría pasarles a los personajes. Intenta limitar los videos y la televisión, que "visualizan" por él, para que la mente de tu hijo pueda crear más imágenes propias.

Escucharte contar tus propias historias es tan bueno para él como la lectura, o incluso mejor. No sólo tus historias le proporcionan un gran margen para su imaginación, sino que le demuestran los puntos básicos de crear personajes y argumentos. Y usar a tu hijo como el personaje principal en las historias es una gran forma de expandir su sentido de sí mismo.

Muy pronto, tu hijo comenzará a imaginar sus propias historias y aventuras. No te preocupes si al principio te copia; así es cómo los niños aprenden. A medida que su imaginación se expande, te asombrarán todos los escenarios que puede inventar.

Utiliza cosas que le estimulen

Cualquier cosa puede estimular el juego imaginativo. Las toallas se convierten en turbantes, las cuentas de colores se convierten en joyas preciosas, las viejas alfombras de baño se convierten en alfombras mágicas y la montaña de animales de peluche de tu hijo se transforma en un bosque tropical, hospital de animales o granja.

Aunque no lo creas, los mejores estímulos para el juego imaginativo son los más simples. Como la mayor parte de la acción sucede en la cabeza de tu hijo, los disfraces detallados, como esos específicos de los héroes que salen en las películas, por ejemplo, no son de gran ayuda. Con un traje de Batman tu hijo sólo puede ser Batman, pero con una simple toalla, puede ser un montón de personajes diferentes. Exponer a tu hijo a tantas personas reales, lugares y eventos como sea posible, es la mejor forma de asegurar que tendrá muchas ideas que utilizar cuando llegue el momento de pretender ser alguien.

Proporcionar una caja especial o cesta para tener todo esa parafernalia de disfraces y objetos puede hacer que los juegos de imaginación sean una aventura, especialmente si ocasionalmente incluyes cosas nuevas, cuando tu hijo no esté mirando. ("¡Vamos a ver qué hay en la caja hoy!"). Y también puede ayudar tener por duplicado sus objetos favoritos para que los amigos también se puedan unir.

Fomenta el juego imaginativo

Los niños aprenden mucho de los eventos dramáticos de sus vidas diarias, y de la fantasía. Cuando tu hijo se inventa un escenario y una línea argumental y la llena con sus personajes ("Yo soy el papá y tú eres el bebé y tú estás enfermo"), desarrolla habilidades sociales y verbales. A través de esto trabajará sus asuntos emocionales a medida que vuelve a recrear escenas que implican sentirse triste, contento, asustado o seguro. Imaginarse a sí mismo como un superhéroe, un caballo o un mago le hace sentirse poderoso y le enseña que es él quién está al mando: puede ser quien él quiera. Además está practicando autodisciplina y estará creando reglas para sí mismo o para un amigo (las intrincadas reglas que los niños crean entre ellos siempre sorprenden a los adultos). Y también desarrollará su comprensión de la causa y el efecto a medida que se imagina cómo una rana o un perro se comportarían en una situación en particular.

Quizás lo más importante de crear situaciones imaginarias y seguirlas hasta una conclusión, es que le enseña a tu hijo a pensar de forma creativa y a resolver problemas. En un estudio, no sólo los niños que eran imaginativos cuando eran jóvenes tendían a conservar esta cualidad de mayores, sino que además eran mejores para resolver problemas. Cuando se les hizo una prueba más adelante en su vida, los "imaginadores" tempranos tenían más recursos que utilizar cuando se trataba de manejar desafíos o situaciones difíciles, como qué harían en caso de olvidarse de un libro que necesitaban ese día en la escuela. 
Inventa cuentos e hisotiras a través de dibujos y palabras al azar..utilizando objetos que haya visto o tocado o jugado en el día. 

Tolera el desorden

La imaginación es un asunto desordenado, no hay duda. Pretender ser Hansel y Gretel significa dejar un rastro de migas por todo el salón; jugar a brujas y magos significa que seguramente alguien va a recibir un golpe en la cabeza con el palo de una escoba.

Puede ayudar mucho si tienes un arsenal de estrategias de "contención": las viejas camisas al revés, y con las mangas cortadas pueden ser mandiles perfectos. Poner una hoja de plástico bajo la gran construcción de plastilina (Play-Doh) salvará la superficie de la mesa y grandes hojas de papel que cubren toda la mesa (o una buena parte del suelo o las paredes) pueden evitar las paredes multicolores.

Establecer límites (no usar las "espadas" para pegar, no lanzar bolas de nieve a la cabeza o al rostro, no tomar esos brebajes tan inventivos de química que ha hecho en la cocina) y hacer que se cumplan, es también crucial para que tanto tu hijo como tú se sientan felices. Los psicólogos están de acuerdo en que aunque los amigos imaginarios están bien, si tu hijo comienza a culpar al amigo por algo que él ha hecho, es hora de que vuelva a la realidad.

Pero cuando puedas, deja que tu hijo goce con las huellas de su imaginación. El hecho de que la mesa del comedor no esté disponible momentáneamente porque ahora mismo es un iglú, te da la excusa perfecta para hacer un picnic sobre un mantel en el suelo del salón.

Disfruta de lo poco convencional

Cuando tu hijo te suplica que le dejes llevar su traje de astronauta (o sus alas de hada) a la guardería por tercer día consecutivo, puede que te encuentres ante un dilema. Los adultos están acostumbrados a trazar estrictas líneas entre el comportamiento "público" y el "privado" (tus pantalones viejos y zapatillas desgastadas están bien para ir por la casa, pero no para salir al supermercado), y les resulta difícil creer que los niños no piensen de esta forma. Pero cuando te encuentres a ti misma en un enfrentamiento ("Tienes que quitarte las alas de hada AHORA"), recuerda que tu hijo todavía no entiende esos límites, y que no es algo de lo que debas preocuparte. No es que esté perdido en un mundo de fantasía, es que no ha acabado de jugar.

Como adultos, pensamos en términos de objetivos, realizando el máximo número de mandados en la mínima cantidad de tiempo. Y nos preocupamos acerca de lo que los otros piensan, y por eso sentimos emociones como la vergüenza. Todos estos hábitos son positivos, los aprendemos porque nos ayudan a llevarnos bien en sociedad y tener éxito en el trabajo. Pero no funcionan bien en una vida de libre imaginación. En otras palabras, puede que no te hayas dado cuenta, pero en términos de imaginación, esto te quita alas. Los niños pequeños son un poco extraños en el sentido de que todavía no han aprendido a preocuparse de no ser productivos o de no verse bien. ¡Qué suerte!

Escucha y aprecia

Alicia en el país de las maravillas comenzó en la mente de Lewis Carrol, pero si no hubiera escrito sus aventuras, sería una gran pérdida. Parte de desarrollar una imaginación es aprender a compartirla.

La mejor forma de ayudar a tu hijo a dar el gran paso siguiente es saber escuchar. Las habilidades verbales de los niños no son tan grandes, por supuesto, pero mejoran con la práctica. Intercambia el desarrollo de una historia; por ejemplo, mientras estés manejando puedes decirle, "Había una vez un perro. Vivía con una pequeña niña llamada Juana y les gustaba ir al parque. Un día...". Luego le toca a tu hijo. Si no tiene ganas de inventar mucho más, puede participar de todas formas: invítale a que ponga el nombre a la niñita y al perro.

Cuando tu hijo haga un dibujo, anímalo a que lo interprete para ti. En vez de decir, "¡Qué casa más bonita!" (a menos que tu hijo sea un Leonardo en potencia, hay muchas posibilidades de que no adivines lo que es), di "¡Qué colores tan bonitos has usado!".

Imaginar le permite a tu hijo ser cualquier persona que quiera, para practicar lo que ha aprendido y para hacer que las cosas acaben como él quiere que acaben.¿Por qué no darle el beneficio de la duda y asumir que es un genio artístico o literario por descubrir? Escucharlo te ayudará a ti a seguir lo que está pensando y hasta quizás a revitalizar tu propia imaginación en el proceso.

Hazle ver que lo imposible, puede ser posible: 

Cuenta historias que le lleven a pensar en que tiene potencia para crear realidad y de que su actuación, hace que su objetivo esté más cerca. 

1. El cerebro inhibe lo racional cuando lo creativo se desarrolla

Así hay momentos en los que la creatividad fluye de tal modo que lo racional se debilita incluso hasta llegar a desaparecer y momentos en los que es el foco, la razón, las que parecen imponerse.
De ello deriva el efecto motivacional de la creatividad.Y es que cuando somos optimistas, cuando nos consideramos afortunados tendemos a observar el mundo que nos rodea de forma amplia y creativa, vemos soluciones en lugar de problemas, oportunidades en lugar de amenazas.
El hemisferio derecho creativo también podría ser responsable del tema: cuando pensamos de forma lateral, alternativa y no habitual somos capaces de encontrar soluciones inesperadas a los problemas.
Si pensamos en educación nos daremos cuenta en seguida de que se nos educa para pensar duro, para ser serios, para desarrollar al máximo las potencialidades de nuestro hemisferio izquierdo.

 

2. La expresión creativa sirve de gestión de emociones

La expresión creativa sirve en ocasiones como forma de racionalización, de gestión de emociones,descargándolas cuando nos sobrepasan o liberándolas en productos creativos de especial relevancia. También en este caso es probable que el divorcio entre auto reflexión y creatividad tenga un papel importante: ser creativo podría, como sabemos todos/as los que en algún momento hemos utilizado la poesía u otras formas de expresión artística para aliviar distintos pesares, ayudar a distanciarse de los mismos.Como veremos el mecanismo también parece funcionar en el caso cosas como mucho más tangibles, como la escasez de recursos.

 




3. La creatividad es algo lento

La creatividad es algo lento, que surge en buena medida de la observación pausada. Es necesario, de vez en cuando, adoptar un ritmo slow, que no solamente siembre sino también espere para poder recoger los frutos de la creatividad..

4. Recontextualizar para crear

Se trata de cambiar de marcos, de recontextualizar las cosas para liberar nuestro potencial creativo aunque requiera el esfuerzo de salir de nuestra zona de comodidad.

5. Nuestro cerebro está preparado para la innovación, no solo porque, como veíamos, los lóbulos frontales que se encargan de la creatividad apagan las partes dedicadas al autocontrol sino a partir de muchas otras evidencias. Conectar ideas que no combinan de forma obvia es una de las bases del humor, de los chistes. Ocurre en ese caso, como cuando completamos de forma súbita un puzzle o entendemos de golpe algo que nos había costado antes (los denominados “insights”), que se libera incluso la dopamina que nos hace sentir mejor.



6. Brainstorming y otras técnicas para la creatividad

Existen detalles para un brainstorming más efectivo, en algunos casos claves más generales para despertar la inteligencia colectiva. Grupos diversos, por ejemplo, serán los más creativos. También es importante que no sean las mismas personas que aportan ideas las que recojan los resultados de una sesión. Como ocurría en el caso individual es importante asegurar tanto el pensamiento científico, racional, organizado, como el pensamiento de diseño.
En cuanto al tamaño adecuado de los grupos es interesante seguir la idea de Amazon sobre los “equipos de dos pizzas”: 6, 8 personas, las que pueden alimentarse con dos pizzas, es el tamaño máximo recomendado, que conserve a la vez la diversidad y el intercambio de opiniones, para un equipo.
No es aconsejable quedarse con la primera idea. Como decía Tim Hurson las mejores son las terceras terceras. La primera idea es obvia, la segunda es más interesante y es a partir de la tercera que emergen las que importan de verdad. Tampoco lo es, si somos profesores, concretar demasiado la tarea. En este caso es necesario encontrar el punto justo entre cierta concreción que impida que se divague y postergue la ejecución y demasiada, que anularía, como lo hacen muchas veces la proactividad.
Existen metodologías completas para potenciar la creatividad como TRIZ, la Teoría de la resolución de problemas Imaginativa que consiste en la solución algorítmica de problemas buscando contradicciones. Utilizada en IBM, Motorola, Xerox, contrasta con otras más “emocionales”. La que propone Alistair consiste en entrenar poesía, música, etc. en ejecutivos como forma de liberar su potencial imaginativo….




7. Flexibilidad

 Base del nuevo libro de Nicholas Taleb, que estoy leyendo estos días y del que hablaré en otro momento, la flexibilidad, similar a la “antifragilidad” que el autor describe, es una de las estrategias esenciales en épocas caóticas como la actual.




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EL DESARROLLO DE LA PSICOMOTRICIDAD FINAL (DESARROLLO MOTOR)

Entre los 12 y 18 meses de edad, tu hijo probablemente intentará "escribir" haciendo marcas en el papel, y en algún momento entre los 18 y los 24 meses, te sorprenderá trazando líneas verticales y horizontales y puede que hasta un círculo. Aplaude estos logros tempranos y alentarás toda una nueva serie de habilidades. Dibujar con una cera requiere habilidades motoras finas como agarrar, por ejemplo, y además mejora el sentido visual de tu hijo y estimula su imaginación.

Dale a tu pequeño artista grandes hojas de papel grueso y pégalas a la mesa con cinta adhesiva. Su creatividad se verá inhibida por los gritos de mamá si el dibujo llega hasta el mantel o si se rompe el papel y mancha lo que hay debajo. Las ceras gruesas y lavables en unos pocos colores primarios (para no abrumar) son una buena opción. Si tu hijo no está interesado, ofrécele otras alternativas: tizas para usar afuera, en el suelo de cemento de la entrada del patio, o papel sujeto a un caballete.

Y no te olvides de dejarle pintar con los dedos. Aunque aprender a sujetar y manipular un objeto es importante, pintar con los dedos hace trabajar también las habilidades motoras finas y la creatividad de tu hijo. Si se cansa de las pinturas, prueba a imprimir marcas. Sus manitas y pies mojadas en pintura lavable y marcadas en un papel pueden crear un original papel para envolver regalos. O aprovéchate de su interés en la naturaleza, y dale un pincel para poner pintura en hojas, bellotas, o pétalos de flores para usarlos como sellos fabricados en casa. Si eres valiente, déjale que pinte con yogur; así podrá ejercer sus habilidades motoras, ¡y luego divertirse chupándose los dedos!


FUENTE: Babycenter.com

EL DESARROLLO MUSICAL

"Los niños disfrutan realmente del movimiento rítmico y de hacer música golpeando un tambor y agitando campanas alrededor de los 18 meses de edad”, explica Victoria J. Youcha, de Zero to Three (De Cero a Tres), una organización no lucrativa dedicada al desarrollo saludable de bebés y niños pequeños. A esta edad, tu bebé puede divertirse en una clase de apreciación de la música. La mayoría de estas clases también incorporan un poco de danza libre, lo cual le da a tu bebé la posibilidad de practicar sus habilidades motoras incipientes.

Escuchar música y cantar o tocar un instrumento puede también ayudar a los niños pequeños a desarrollar habilidades sociales, de lenguaje y de memoria, según Zero to Three. Pero no harán necesariamente que tu bebé sea más inteligente, a pesar de lo que puedas haber escuchado.

Algunas clases de música están diseñadas para que los bebés más chiquitines asistan con sus padres, pero estas primeras clases para padres o madres e hijos te beneficiarán más a ti que a tu bebé. A los bebés les gusta escuchar sonidos nuevos, pero no tienen aún la capacidad de concentración ni la comprensión suficiente para apreciar la música. Una clase de este tipo en los primeros meses de vida del bebé te puede dar, sin embargo, la oportunidad de salir de la casa y hacer amistades con otras madres (para encontrar un programa dedicado a niños pequeños en tu zona, pregunta en tu tienda de música más cercana).

No lo inscribas en clases de música con instrumentos hasta que tenga al menos 3 años, cuando sus circuitos cerebrales para el entrenamiento musical comiencen a madurar. Algunos programas, como el Suzuki, enseñan instrumentos que van desde la flauta hasta el violín, a niños de 3 años. Pero recuerda que este tipo de programa requiere de tu participación. Para incluir a tu hijo en algunos programas para niños en edad preescolar, debes estar dispuesta a estar presente en las clases de música de tu hijo y dirigir sus ensayos en la casa. “Si tu hijo parece disfrutar del instrumento y tú estás dispuesta a invertir el tiempo, no hay motivo para dejar de intentarlo”, dice Youcha.


DESARROLLAR EL PENSAMIENTO CIENTÍFICO

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